En los últimos años la ciencia y la tecnología han evolucionado considerablemente. Por esto, cada vez son más los tratamientos que se descubren para hacer frente a enfermedades que antes se consideraban incurables. Uno de los casos más emblemáticos de esto ha sido el cáncer, cuya batalla ha sido dura y se sigue peleando contra algunas de las más potentes variantes de este.

Entre estas, nos podemos encontrar con el melanoma maligno. Este se trata de la variante más peligrosa del cáncer de piel y se desarrolla cuando las células que producen la melanina que pigmenta la piel se vuelven cancerígenas.

Los tratamientos contra esta enfermedad son varios e incluyen cirugía, radioterapia y quimioterapia, entre otros. La tasa relativa de supervivencia a 5 años para los melanomas en general es del 90%. En general, no se trata de un mal porcentaje, pero, ¿y si un medicamento como los antialérgicos pudieran aumentarlo incluso más?

Un historial de éxito

Los antialérgicos o antihistamínicos son fármacos capaces de hacer que las reacciones alérgicas bajen su intensidad. Para esto, el medicamento ataca las histaminas que son claves en los procesos de reacción alérgica. El estudio recientemente publicado en la revista Allergy–European Journal of Allergy and Clinical Immunology toma a estos como objeto de análisis principal.

Los científicos de la Universidad de Lund, en Suecia, se dedicaron a realizar un estudio comparativo de pacientes y la evolución de su enfermedad entre el 2006 y el 2014. Todo esto, como un intento de ver si los resultados positivos que dieron los antialérgicos al tratar contra otros tipos de cáncer, como el de mama, se podían extrapolar al de piel.

Lo que reveló la investigación

Los antihistamínicos que se estudiaron fueron la desloratadina, la cetirizina, la loratadina, la clemastina, la ebastina y la fexofenadina. De estos seis, las primeras cuatro fueron las que se encontraron en mayor proporción en la muestra de más de 24.500 individuos. Las otras dos se presentaron en porcentajes muy pequeños. Por lo que los resultados hablan más fielmente de las capacidades del primer cuarteto.

Al comparar el momento del diagnóstico, el uso o no de antialérgicos y los reportes de fallecimientos, el equipo fue capaz de hallar un patrón. Básicamente, notaron que la supervivencia era mayor en aquellos individuos que usaron medicamentos como la desloratadina y la loratadina. Pero, esta última no se mostró tan efectiva como la primera.

Otros beneficios de los antihistamínicos

Asimismo, otro detalle importante que se notó es que aquellos pacientes que utilizaron antihistamínicos, tuvieron menos recaídas por la enfermedad. Lo que implica que el uso de los antialérgicos (desloratadina y loratadina) también podría disminuir la posibilidad de que el melanoma maligno reaparezca.

Aún hay dudas por responder

Esta investigación ha dado una nueva idea de un campo de estudio que se puede aprovechar para desarrollar mejores métodos para combatir con la enfermedad. Sin embargo, aún faltan más pruebas para que esto pueda ser tomado en cuenta por el mundo médico.

El equipo ya planea realizar investigaciones en Estocolmo y Barcelona para medir en ambientes más controlados el efecto de los antihistamínicos en el organismo. De igual modo, esperan que esto los ayude a descubrir el mecanismo específico que hace a estos fármacos efectivos contra el cáncer de piel.

Como un extra, parece ser que estos medicamentos casi no presentan efectos secundarios en los pacientes. Por lo que, si todo sale bien, en un futuro se podría contar con un tratamiento mucho más eficiente para enfrentar la enfermedad tanto en sus inicios como en sus etapas más avanzadas.

Referencia:

Desloratadine and loratadine use associated with improved melanoma survival: https://doi.org/10.1111/all.14273