Hoy 8 de mayo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha conmemorado el 40 aniversario de la erradicación oficial de la viruela, una enfermedad causada por un virus que afectó a la humanidad durante alrededor de 3,000 años contagiando a 300 millones de personas en todo el mundo solo en el siglo XX.

8 de mayo de 1980, humanos libres de viruela

Durante muchos años, cada país realizaba de manera separada sus propias jornadas de vacunación contra la enfermedad, pero desde 1958 se puso en marcha una iniciativa global conjunta para erradicarla por completo propuesta por un funcionario de la Unión Soviética.

La meta fue cumplica el 9 de diciembre de 1979, y cinco meses después, el 8 de mayo de 1980, la 33ª Asamblea Mundial de la Salud declaró oficialmente que “el mundo y todos sus pueblos” se habían “liberado de la viruela”.

Y con motivo de esta conmemoración en el contexto de una pandemia causada por un virus también muy contagioso, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha hecho un llamado a los países para que sigan el ejemplo de la erradicación de la viruela para combatir el COVID-19.

“Su erradicación es el mayor triunfo de la salud pública de la historia. A medida que el mundo se enfrenta a la pandemia de COVID-19, la victoria de la humanidad sobre la viruela es un recordatorio de lo que es posible cuando las naciones se unen para luchar contra una amenaza común para la salud”, comentó Adhanom durante la rueda de prensa, resaltando la necesidad de una acción conjunta contra la nueva enfermedad.

Solidaridad mundial, un factor decisivo

El director general de la OMS enfatizó en que la “solidaridad mundial” fue un “factor decisivo” para conseguir la victoria en la lucha contra la viruela, y que ocurrió en un punto de la historia en el que se desarollaba la guerra fría.

“En el punto álgido de la Guerra Fría, la Unión Soviética y Estados Unidos unieron sus fuerzas para conquistar un enemigo común. Reconocieron que los virus no respetan naciones o ideologías”.

Para Adhanom esta misma unidad y solidaridad es necesaria para derrotar al COVID-19, que hasta el día de hoy ha contagiado casi 3.9 millones de personas en todo el mundo y ha causado más de 271,000 muertes.

Y es que el legado no se limita únicamente a una la erradicación de una enfermedad contagiosa y con una elevada tasa de mortalidad, sino a la evidencia contundente de que es posible que las naciones se unan para cumplir un objetivo común.

El legado de la lucha contra la viruela

De hecho, resalta que “muchos de los instrumentos básicos de salud pública que se utilizaron con éxito entonces son los mismos que se han utilizado para responder al Ébola y al Covid-19”. Entre ellos, la vigilancia de la enfermedad, búsqueda de casos, localización de contactos y campañas de información masiva hacia las poblaciones afectadas.

Pero no podemos dejar de mencionar la “herramienta crucial” destacada por Adhanom en su comunicado, la cual aún no existe para el COVID-19: una vacuna. En el caso de la viruela, esta existió mucho antes de que fuera erradicada, pero no era suficiente por sí sola, por lo que se requirió una acción mundial conjunta que podría repetirse en esta oportunidad.

“De hecho, la primera vacuna de la historia. Pero aunque una vacuna era crucial para acabar con la viruela, no era suficiente por sí sola. Después de todo, la vacuna fue desarrollada por primera vez por Edward Jenner en 1796. Pasaron 184 años para que la viruela fuera erradicada”.

De modo que la aparición del COVID-19 no solo debe ser motivo de angustia e incertidumbre. Recordemos que de las grandes crisis pueden surgir cosas muy buenas, y esta puede ser una oportunidad para estimular la unidad de las naciones y colaborar en la creación de un mundo más sano.

Referencia:

La OMS llama a la “solidaridad mundial” de la erradicación de la viruela para acabar con el COVID-19. https://www.infosalus.com/asistencia/noticia-oms-llama-solidaridad-mundial-erradicacion-viruela-acabar-covid-19-20200508174542.html

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