La actual pandemia de COVID-19 no tiene precedentes en la historia reciente. Su impacto no solo se cuantifica en el número de casos y muertes, sino también por su repercusión en los sobrecargados servicios de salud, sus efectos perjudiciales en la calidad de vida y las perspectivas económicas en un futuro próximo.

En gran medida, el impacto positivo del distanciamiento social en prevenir la propagación del coronavirus ha quedado demostrado. No obstante, la efectividad de las diferentes intervenciones no farmacéuticas aplicadas no ha sido determinada.

Evaluando la eficacia

Habida cuenta de los costos económicos y sociales potencialmente elevados que se derivan de las estrictas pautas de control y contención, es imperativo determinar qué medidas de distanciamiento social son más eficaces para controlar la pandemia.

En este sentido, un estudio realizado por investigadores de la Universidad de East Anglia en Reino Unido, analizó el éxito de diferentes medidas de distanciamiento social en 30 países europeos, en términos de cuán efectivos han sido para reducir el número de casos y muertes de COVID-19.

Para ello, los investigadores examinaron el número de casos y muertes tomados de cifras publicadas diariamente por el Centro Europeo para el Control de Enfermedades, los cuales se compararon con las fechas de inicio de diferentes estrategias de control no farmacéuticas.

El estudio no encontró una asociación entre las políticas de permanencia en el hogar y una disminución en la incidencia de la enfermedad coronavírica.

Las medidas incluyeron la restricción de reuniones masivas, el cierre de escuelas y diferentes tipos de negocios, órdenes de quedarse en casa y el uso de máscaras faciales.

El análisis de los datos reveló que el cierre de las escuelas tuvo la mayor asociación con una posterior reducción en la propagación de la enfermedad. No obstante, no queda claro qué nivel de cierre de la escuela tuvo el mayor impacto, ya sea en la educación primaria, secundaria o superior.

El segundo mayor impacto en la propagación de COVID-19 lo tuvo la prohibición de las reuniones públicas y privadas, incluyendo festivales musicales y eventos deportivos.

Este hallazgo está respaldado por experiencias pasadas. Por ejemplo, en el año 2009, se registraron brotes de gripe porcina en tres de los seis festivales de música más grandes de Europa, mientras que en un punto, alrededor del 40 por ciento de los casos de gripe pandémica de Serbia estaban vinculados con un popular festival de música.

¿Indispensables o no?

Respecto a las políticas de permanencia en el hogar, el estudio no solo no encontró una asociación con una disminución en la incidencia de la enfermedad coronavírica, sino que se observó una asociación positiva con los casos. A medida que aumentó el número de días de cierre, también aumentó el número de casos.

Este resultado sorprendente, explican los autores, muestra que las órdenes de quedarse en casa pueden no ser indispensables para controlar el brote del coronavirus, siempre y cuando no conduzcan a reuniones masivas.

El estudio examinó la efectividad de la restricción de reuniones masivas, el cierre de escuelas y diferentes tipos de negocios, así como las órdenes de quedarse en casa y el uso de máscaras faciales.

El estudio encontró que la primera ola de cierres de negocios no esenciales tuvo el mayor impacto en la propagación de la infección. Esos cierres iniciales tendieron a estar dirigidos a establecimientos donde las personas se congregaban, particularmente pubs, centros de ocio, restaurantes y bares.

Esta observación sugiere que mantener algunos negocios cerrados, particularmente en el sector del turismo y el ocio, tendría un impacto positivo en la prevención de la propagación del coronavirus.

En cuanto al uso de máscaras faciales en público, el estudio no mostró un impacto adicional independiente. Los autores señalan que, si bien el uso de cubiertas faciales inicialmente parece haber tenido un efecto protector, después del día 15 de las advertencias o requisitos de cobertura facial, el número de casos aumentó.

Sin embargo, hay algunos factores, como el mal uso, manejo y disposición de las mascarillas faciales, así como la incierta calidad de los datos recopilados en este punto en particular, que pudieran tener una influencia en los resultados observados.

Referencia: Impact of non-pharmaceutical interventions against COVID-19 in Europe: a quasi-experimental study. medRxiv, 2020. https://doi.org/10.1101/2020.05.01.20088260