Pocos lo saben pero existe una vacuna contra la tuberculosis llamada Bacillus Calmette-Guérin. Según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), esta no es de uso común, pero suele aplicarse a los bebés y niños pequeños en países donde esta enfermedad es abundante.

Los estudios que se han desarrollado en torno a ella han demostrado que, además de brindar protección contra la tuberculosis, esta vacuna protege contra una amplia gama de infecciones, evitando las muertes generales por sepsis. Sin embargo, los mecanismos detrás de este amplio alcance no estaban claros para los científicos.

Mayor cantidad de células inmunes

Ahora, un equipo del Instituto Telethon Kids en Perth, Australia, parece haber dado con una explicación para ello: la vacuna podría aumentar la producción de un tipo de células inmunes conocidas como neutrófilos y proteger a los recién nacidos de numerosas infecciones.

Nelly Amenyogbe y sus colegas del Instituto Telethon Kids trabajaron en el análisis de muestras de sangre de 85 recién nacidos en Gambia, Guinea-Bissau y Papua Nueva Guinea, la mitad de los cuales había sido vacunados. Y descubrieron que tres días después, los que habían recibido la vacuna tenían aproximadamente el doble de células inmunes.

Pruebas con ratones

Los investigadores también decidieron probar esta vacuna en ratones y observar su efecto. Estudiaron un grupo de ratones recién nacidos que incluía algunos vacunados con BCG y otros no vacunados, todos los cuales fueron infectados luego con bacterias para inducir la sepsis.

Y notaron que al igual que los bebés humanos, los ratones que habían sido vacunas produjeron aproximadamente el doble de los neutrófilos. Y esto a su vez los protegió de la muerte al barrer las bacterias responsables de la sepsis.

“Cada vez hay más pruebas sólidas de que BCG, una vacuna diseñada para trabajar contra la tuberculosis, tiene efectos inespecíficos ventajosos contra una variedad de patógenos en humanos”, dice Danika Hill en el Instituto Babraham en Cambridge, Reino Unido.

¿Pueda esta vacuna proteger contra el COVID-19?

Partiendo de este amplio alcance, la vacuna BCG también se ha estado probado en personas como una posible protección contra el COVID-19. Amenyogbe dice que BCG también tiene efectos en otras partes del sistema inmune, más allá de los neutrófilos, y que esto aumenta la probabilidad de que pueda ser útil contra la nueva infección.

Pero Hill advierte que “si la BCG, y cualquier efecto potencial sobre los neutrófilos, podría ser beneficioso contra el coronavirus no está claro y merece una consideración cuidadosa”, dice Hill.

Curiosamente, un estudio reciente realizado por la Stop TB Partnership advirtió que las restricciones y condensación de la atención en la actualmente pandemia de coronavirus podría retrasar la lucha contra la tuberculosis más de cinco años.

Referencia:

BCG vaccination–induced emergency granulopoiesis provides rapid protection from neonatal sepsis. https://stm.sciencemag.org/content/12/542/eaax4517