La pandemia de coronavirus no solo ha dado un vuelco a las rutinas humanas en todo el mundo y paralizado la economía, sino que ha acaparado gran parte de la atención y el financiamiento de las investigaciones científicas.

Y a pesar de que, en el contexto de la pandemia, es un punto positivo ya que podría acelerar el desarrollo de un tratamiento eficaz o una vacuna que impida su contagio, hay otros aspectos de la salud que están siendo descuidados.

Uno de ellos es la lucha contra la tuberculosis, que según un nuevo estudio realizado por Stop TB Partnership, un organismo internacional que lucha contra esta enfermedad respiratoria, podría retrasarse en más de cinco años debido a la pandemia. Pero la peor parte es que pone sobre la mesa un riesgo de 1.4 millones de muertes adicionales por tuberculosis.

Reducción del suministro contra la tuberculosis en países más afectados

El equipo de Stop TB Partnership utilizó los datos de tres países que presentan una alta prevalencia de tuberculosis, Kenia, India y Ucrania, para su estudio,que sacó a relucir una realidad de la que muchos han comenzado a ser conscientes en medio de la nueva crisis sanitaria.

Las restricciones implementadas para contener la propagación de la nueva infección ha afectado a las personas pobres, muchas de las cuales no pueden practicar el distanciamiento social en sus hogares.

Esta situación aumenta el riesgo de transmisión de tuberculosis entre ellos, mientras que la llegada del tratamiento se hace cada vez más lenta debido a la interrupción de los movimientos. Incluso los hospitales y servicios de salud enfocados en la lucha contra la tuberculosis han pasado a funcionar para hacer pruebas y tratar casos de coronavirus.

Un grave impacto a largo plazo

El estudio estima que en los casos extremos, en los que los bloqueos de dichos suministros duren hasta tres meses, podría tomar hasta 10 meses restablecer los servicios relacionados con la tuberculosis a los niveles normales. Pero la gestión de la enfermedad en general podría tomar incluso mucho más tiempo.

“De hecho, la carga elevada de tuberculosis tardará varios años en volver a los niveles previos al bloqueo. Cuanto más grave es el bloqueo, más grave es el impacto a largo plazo”, Nimalan Arinaminpathy, profesor asociado de epidemiología matemática en el Imperial College. Londres, dijo a los periodistas.

Los investigadores también resaltan que con la llegada de la pandemia, ha quedado al descubierto una elevada capacidad de investigación que no se había visto hasta ahora para otros problemas como la malaria, el VIH o la tuberculosis.

“Estamos mirando con asombro cómo COVID-19 ha estado alrededor de 128 días, pero ya tiene alrededor de 100 vacunas candidatas”, dijo Lucica Ditiu, directora ejecutiva de Stop TB. “La nueva agenda es vacunas y tratamiento para COVID-19. Nadie habla de vacunas contra el VIH, la malaria o la tuberculosis”.

Estigmatización de pacientes con enfermedad respiratoria

Pero el impacto de la pandemia no se limita únicamente al bloqueo del tratamiento y un mayor riesgo de contagio de tuberculosis, sino que incluye otros efectos no deseados como la estigmatización de pacientes.

La idea fue asomaa por Cheri Vincent, jefa de la división de tuberculosis en la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, según sus siglas en inglés), quien dice que las personas con síntomas similares a los del coronavirus podrían tener miedo de acercarse a los centros sanitarios.

“Aquí hay personas que tienen síntomas similares a los del coronavirus, y algunos incluso temerían acercarse a las instalaciones de salud porque enfrentarían el estigma de ser identificados como que tienen COVID-19”, dijo.

Pero el efecto más temido es el de la presencia simultánea de ambas enfermedades, que como bien sabemos, atacan al sistema respiratorio. Esto ciertamente podría aumentar la letalidad de la tuberculosis.

Referencia:

Virus could set back tuberculosis fight by several years. https://medicalxpress.com/news/2020-05-virus-tuberculosis-years.html