Las imágenes visuales, la capacidad de “ver con los ojos de la mente”, son omnipresentes en la vida diaria de muchas personas; sin embargo, la fuerza y ​​la viveza con que las personas pueden imaginar varía sustancialmente de un individuo a otro.

Estudios previos sugieren que la corteza visual está vinculada a la intensidad subjetiva de las imágenes visuales. Sin embargo, no proporcionan información sobre por qué algunas personas son mejores para crear imágenes mentales más fuertes y vívidas.

Identificar el vínculo

En un reciente estudio, un equipo de investigadores de la Universidad de Nueva Gales del Sur en Australia encontró que la fuerza de las imágenes mentales de una persona está vinculada a la excitabilidad, no de la corteza visual, sino de otras regiones del cerebro.

El estudio mostró que las personas con cortezas prefrontales excitables son más propensas a visualizar imágenes fuertes, mientras que, inesperadamente, la corteza visual excitable se relacionó con imágenes mentales más débiles.

La excitabilidad cerebral se refiere a la probabilidad de que las neuronas se disparen, y se trata de una condición que varía de persona a persona.

Según los investigadores, las neuronas que se disparan con mayor frecuencia en la corteza visual podrían estar agregando “ruido” a la señal de la imagen, lo que interfiere con la capacidad de una persona para formar una imagen clara en su mente.

Para llegar a estas conclusiones, los neurocientíficos utilizaron un enfoque de métodos múltiples para identificar el vínculo entre la excitabilidad y la fuerza de la imagen mental, incluido el análisis de imágenes cerebrales de resonancia magnética funcional e induciendo alucinaciones débiles, a través de un método llamado simulación magnética transcraneal.

Después de identificar un vínculo entre la excitabilidad cerebral y la fuerza de las imágenes, los investigadores alteraron la excitabilidad de la corteza visual de las personas utilizando estimulación de corriente continua transcraneal, una forma de estimulación cerebral no invasiva, para observar si desencadenaba un cambio en la fuerza de sus imágenes.

Fuerza sensorial

Cada fase de la investigación tuvo entre 16 a 37 participantes, todos diestros con una visión normal o corregida a la normalidad y sin antecedentes de trastornos psiquiátricos o neurológicos. En total los investigadores examinaron a más de 150 personas.

Para medir la intensidad de las imágenes mentales, los investigadores aplicaron un método de laboratorio llamado “rivalidad binocular”, la cual permite medir directamente la fuerza sensorial de las imágenes. Este método es más confiable y preciso que preguntar a los participantes su opinión sobre cuán fuertes son sus imágenes.

El estudio encontró que la fuerza de las imágenes mentales de una persona está vinculada a la excitabilidad, no de la corteza visual, sino de otras regiones del cerebro.

El equipo también ajustó la excitabilidad cerebral a través de la estimulación cerebral no invasiva. Este procedimiento consistió en colocar dos electrodos pequeños, uno positivo y otro negativo, a los lados de la cabeza.

Las pruebas realizadas revelaron que la manipulación de los niveles de excitabilidad cerebral causó que la fuerza de la imagen mental cambiara, lo que sugiere que el vínculo entre la excitabilidad cerebral y la fuerza de las imágenes mentales no es solo correlativo, sino causativo.

Es sabido que existen grandes diferencias individuales en nuestra capacidad para crear imágenes en nuestra mente. Para algunas personas, la imagen es casi tan clara como ver, mientras que para otras, es débil y tenue, e incluso hay algunas personas no pueden ver nada en absoluto, una condición conocida como afantasía.

Los resultados de este estudio, ofrecen una posible explicación neurológica de por qué ocurren estas grandes diferencias individuales, y adicionalmente, explican los autores, podrían arrojar luz sobre las causas de la afantasía e hiperfantasía (visualizaciones altamente activas), al ofrecer pistas sobre el probable mecanismo cerebral que subyace a estas condiciones.

Referencia: Cortical excitability controls the strength of mental imagery. eLife, 2020. https://doi.org/10.7554/eLife.50232