Los indicios de que las alteraciones del microbioma fecal están vinculadas al desarrollo de la obesidad han dado lugar a intensos esfuerzos de investigación desde los primeros días de la metagenómica. Sin embargo, la elaboración de un plan integral de una constelación de microbiota asociada a la obesidad ha resultado ser un desafío.

Aunque las observaciones sobre la composición siguen sin ser concluyentes, la obesidad y las comorbilidades relacionadas con ella se han asociado claramente con alteraciones de la microbiota intestinal.

Un fármaco común

En el marco del proyecto MetaCardis de la Unión Europea, se estableció un estudio de cohorte observacional en gran escala para investigar el papel de los microorganismos intestinales en la progresión de las enfermedades cardio-metabólicas mediante una combinación de enfoques metagenómicos, metabolómicos y clínicos.

Este proyecto estudió a más de 2.000 participantes europeos profundamente fenotipados en materia de salud y en diferentes etapas de las enfermedades cardiometabólicas (obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares).

Los resultados del estudio sugieren que las bacterias intestinales juegan un papel en el proceso de desarrollo de comorbilidades asociadas a la obesidad al mantener la inflamación.

Ahora los equipos de investigación publican sus primeros hallazgos identificando el fármaco común de reducción del colesterol, las estatinas, como un potencial terapéutico de modulación de la microbiota.

Las estatinas son una clase de medicamento que se prescribe comúnmente para reducir el riesgo de desarrollar enfermedades cardio-metabólicas. Además de sus efectos reductores del colesterol, las estatinas también tienden a apaciguar los niveles de inflamación sistémica de los pacientes.

En el estudio, los investigadores identificaron un potencial efecto beneficioso adicional de la terapia con estatinas en la microbiota intestinal. En los individuos obesos, la prevalencia del enterótipo disbiótico Bact2 fue significativamente menor en los que tomaban estatinas (6 %) que en sus homólogos no tratados (19 %).

Inflamación intestinal

Estos resultados sugieren que las bacterias intestinales juegan un papel en el proceso de desarrollo de comorbilidades asociadas a la obesidad al mantener la inflamación.

Las estatinas, un fármaco de reducción del colesterol, son una clase de medicamento que se prescribe comúnmente para reducir el riesgo de desarrollar enfermedades cardio-metabólicas.

De estos resultados surgen dos interpretaciones. Por un lado, al apaciguar la inflamación intestinal, la terapia con estatinas podría contribuir a un ambiente intestinal menos hostil, permitiendo el desarrollo de una microbiota saludable.

Por otro lado, se ha demostrado previamente un impacto directo de las estatinas en el crecimiento bacteriano, lo que podría beneficiar a las bacterias no inflamatorias y subyacer a los efectos antiinflamatorios de la terapia con estatinas.

Los investigadores señalan que el potencial impacto beneficioso de las estatinas en la microbiota intestinal abre nuevas perspectivas en el tratamiento de enfermedades y abren todo un abanico de posibilidades para el desarrollo de nuevos fármacos moduladores de la microbiota intestinal.

Referencia: Statin therapy is associated with lower prevalence of gut microbiota dysbiosis. Nature, 2020. https://doi.org/10.1038/s41586-020-2269-x