La vida en Corea del Sur vuelve paulatinamente a la normalidad después de que las autoridades gubernamentales redujeran la alerta de virus y las pautas de distanciamiento social, dado que los nuevos casos de infección siguen mostrando una clara tendencia a la baja y se mantienen en niveles minúsculos.

El país, que marcó su tercer día consecutivo sin nuevas infecciones por COVID-19 transmitidas localmente, comenzó una fase de “cuarentena de la vida cotidiana”, destinada a permitir la apertura continua de la actividad social y económica mientras se mantienen protocolos básicos de salud e higiene, como usar mascarillas y practicar distanciamiento seguro.

Brote bajo control

Corea del Sur fue el primer país después de China en ver una transmisión local generalizada del coronavirus y, aunque nunca impuso un bloqueo obligatorio, desde marzo se había observado un distanciamiento social estricto.

Decenas de eventos, desde conciertos hasta temporadas deportivas, se retrasaron o cancelaron, mientras que museos y galerías mantuvieron sus puertas cerradas y los servicios religiosos se suspendieron.

La vida en Corea del Sur vuelve lentamente a la normalidad. Los parques públicos, incluidos los zoológicos abrieron, aunque con acceso restringido al interior.

Pero gracias a un extenso programa de “rastreo, prueba y tratamiento” que ha recibido grandes elogios, Corea del Sur parece haber controlado el brote del coronavirus. En una población de 51 millones de personas, su número de muertos es poco más de 250, y los nuevos casos se han reducido a solo unos pocos: 13 en los últimos tres días, todos pasajeros internacionales que arribaron al país.

Bajo un cielo soleado y a temperaturas agradables, los trabajadores de oficina en el centro de Seúl llenaron restaurantes y cafeterías durante la hora del almuerzo y pasearon o se sentaron al aire libre junto a un arroyo que atraviesa el centro de la ciudad. La mayoría expresó sentirse seguros bajo las relajadas regulaciones.

Retorno a la “normalidad”

A medida que los nuevos casos de COVID-19 han seguido disminuyendo constantemente, las autoridades surcoreanas han permitido la reapertura de lugares, como instalaciones recreativas, clubes nocturnos, centros comerciales, lugares de culto y museos.

No obstante, los funcionarios de salud enfatizaron que la flexibilización de las medidas no significa un retorno completo a la vida normal.

Luego de la flexibilización de las medidas de distanciamiento social, los surcoreanos visitaron tiendas y centros comerciales, aunque siempre manteniendo protocolos básicos de salud e higiene.

El martes (5 de mayo), el béisbol profesional inició su temporada 2020, aunque por ahora, los partidos solo se verán a través de transmisiones televisivas, ya que los juegos se realizarán en estadios sin público.

Las escuelas también comenzarán a reabrir la próxima semana, los estudiantes de último año de secundaria regresarán a clases el 13 de mayo y otros grados se reanudarán en un proceso gradual durante el resto del mes.

En referencia a las medidas, Jung Eun-kyeong, director del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de Corea del Sur, manifestó:

“Estamos haciendo la transición al distanciamiento social para la vida diaria, que consiste en lograr un equilibrio entre nuestra vida cotidiana y las medidas de cuarentena”.

El alto funcionario advierte que, al menos hasta que se cuente con una vacuna efectiva, la vida no volverá a ser como en los días anteriores a COVID-19, y agrega que si la situación se agrava, se tendría que volver a medidas de distanciamiento intensificadas.

Referencia: S. Korea returns largely to normal as Covid-19 cases slow to a trickle. AFP, 2020. https://bit.ly/2WBdGVq