A medida que surgen más pruebas de que COVID-19 está relacionado con un mayor riesgo de coágulos sanguíneos peligrosos, una nueva investigación sugiere que administrar anticoagulantes a los pacientes puede mejorar sus probabilidades de supervivencia.

Un estudio realizado por investigadores del Sistema de Salud Mount Sinai en Nueva York encontró mejores resultados para los pacientes hospitalizados de COVID-19 que recibieron medicamentos anticoagulantes, en comparación con los pacientes que no lo hicieron.

Mejores resultados

Si bien fisiopatología subyacente a COVID-19 grave sigue sin comprenderse bien, se ha reportado que un número importante de pacientes hospitalizados tienen altos niveles de coágulos sanguíneos potencialmente mortales.

Utilizando los datos del Centro de Informática COVID Mount Sinai, los resultados del estudio, que incluyó a más de 2700 pacientes con infecciones confirmadas por COVID-19, indicaron que los pacientes que recibieron anticoagulantes tenían una tasa de mortalidad hospitalaria más baja que aquellos que no recibieron anticoagulantes, con una diferencia mayor en los casos que requirieron ventilación mecánica.

Los investigadores encontraron que los anticoagulantes tomados por vía oral, subcutánea o intravenosa pueden desempeñar un papel importante en el cuidado de los pacientes con COVID-19.

El porcentaje de pacientes que murió mientras no estaban en un ventilador para ayudarlos a respirar fue casi el mismo, independientemente de si recibieron o no algún tipo de anticoagulante. Aunque el tiempo hasta la muerte fue una semana más largo para aquellos que recibieron anticoagulantes: una mediana de 21 días en comparación con 14 días para aquellos que no recibieron anticoagulantes.

No obstante, los investigadores evidenciaron una diferencia de mortalidad entre los pacientes más enfermos, aquellos que se encontraban en la unidad de cuidados intensivos con respiración asistida: el 63 por ciento de los pacientes que recibieron anticoagulantes sobrevivió, frente al 29 por ciento que no recibió anticoagulantes.

Coagulación anormal

En referencia a estos resultados, el doctor Valentin Fuster, director del Instituto Cardiaco Mount Sinai y autor principal del estudio, comentó:

“Esta investigación demuestra que los anticoagulantes tomados por vía oral, subcutánea o intravenosa pueden desempeñar un papel importante en el cuidado de los pacientes con COVID-19, y pueden prevenir posibles eventos mortales asociados con el coronavirus, que incluyen ataque cardíaco, accidente cerebrovascular y embolia pulmonar”.

Se ha reportado que un número importante de pacientes hospitalizados infectados con el coronavirus tienen altos niveles de coágulos sanguíneos potencialmente mortales.

No está claro por qué los pacientes con COVID-19 tienen una coagulación sanguínea anormal, pero los médicos sospechan que está relacionado con la inflamación y los receptores ACE2 a los que se engancha el coronavirus, no solo en los pulmones y otros órganos, sino también en el revestimiento de los vasos sanguíneos. La inflamación y la coagulación sanguínea normalmente van juntas, formando un coágulo sanguíneo alrededor del sitio de una infección.

Es posible que pronto lleguen más datos sobre los efectos de los anticoagulantes en pacientes con COVID-19. El equipo dirigido por el doctor Fuster planea duplicar el número de pacientes que están observando en un estudio similar, antes de llevar a cabo ensayos clínicos destinados a determinar qué anticoagulantes y en qué dosis pueden ser más beneficiosos.

En complemento, el equipo de investigación también planea estudiar el efecto de los anticoagulantes en aquellos pacientes con COVID-19 que no están lo suficientemente enfermos como para ser hospitalizados.

Referencia: Association of Treatment Dose Anticoagulation with In-Hospital Survival among Hospitalized Patients with COVID-19. The Journal of the American College of Cardiology, 2020. https://doi.org/10.1016/j.jacc.2020.05.001

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