Una de las grandes dificultades de la actual pandemia es que el causante, el SARS-CoV-2, es un coronavirus que no había sido documentado hasta ahora. Los científicos, los médicos, las autoridades sanitarias y los políticos se han visto en la necesidad de actuar sobre la marcha, y modificar las estrategias conforme vaya surgiendo más información sobre el patógeno.

El brote inició en la ciudad de Wuhan, en la provincia de Hubei, en China, desde donde se propagó rápidamente a otras ciudades y países cercanos. Pero a mediados de enero, países como Alemania y Estados Unidos habían recibido su primer caso de la enfermedad, la cual siguió extendiéndose hasta convertirse en un pandemia.

Pero debemos ser conscientes de que el primer caso que informen las autoridades de un país no necesariamente sea el primero dentro de su territorio, aún cuando los procedimientos epidemiológicos hayan sido estrictos. Y de hecho, la evidencia de los últimos meses ha corroborado esto.

Y es que un informe reciente de la BBC Mundo indica, por ejemplo, que el primer caso de COVID-19 en Francia se registró en la ciudad de París el 27 de diciembre de 2019. En aquel momento se sospechó que se trataba de una neumonía, pero las pruebas más recientes han revelado que se trataba de coronavirus.

Confirmado antes de que China informara sobre el nuevo virus

El Dr. Yves Cohen, jefe de medicina de emergencia en los hospitales Avicenne y Jean-Verdier cerca de París, dijo que un hisopo tomado en el momento en que el paciente recibió atención médica se analizó recientemente y dio positivo para COVID-19.

Se trataba de un hombre de 43 años llamado Amirouche Hammar, que residía en Bobigny, al noreste de París, quien ingresó al hospital el 27 de diciembre con una tos seca, fiebre y dificultad para respirar.

“A las 5 de la mañana, decidí tomar mi automóvil y fui directamente al hospital. Algo está mal, tengo un fuerte dolor en el pecho”, comentó Hammar al canal BFMTV. En aquel entonces, estos síntomas podían atribuirse a otras enfermedades similares, pero posteriormente fueron confirmados como los principales para COVID-19.

Lo curioso es que este caso se registró (no como coronavirus) cuatro días antes de que la oficina de la OMS en China recibiera los informes de extraños casos de neumonía en la ciudad de Wuhan.

¿De dónde provino la primera infección en Francia?

Hammar dijo que había salido de Francia antes de enfermarse, lo cual nubla más la posibilidad de detectar el origen de su contagio. Sin embargo, el Dr. Cohen señaló que la esposa del paciente trabajaba en un supermercado cerca del aeropuerto Charles de Gaulle, y presume que este podría haber tenido contacto con personas que habían llegado recientemente de China.

Esta teoría cobra aún más fuerza tomando en cuenta que “a menudo los clientes venían directamente del aeropuerto, aún cargando sus maletas”, según palabras del primer paciente. Otro hecho curioso es que dos de sus hijos también se enfermaron, aunque su esposa no había mostrado ningún síntoma.

Con esta información, queda claro que el virus pudo haber llegado a Europa casi un mes antes de los que se reportaron primero, no solo causando casos como el de Hammar, ya que existe la posibilidad de que su esposa se haya contagiado pero de manera asintomática.

No es la primera vez que ocurre algo así en los últimos meses. Un artículo publicado en marzo en The New York Times informó que, aunque el primer caso confirmado en Washington fue aislado en enero, al igual que las personas con las que tuvo contacto, hubo otro caso que surgió semanas después con una versión genéticamente similar a la del primero. Esto sugiere que el virus estuvo propagándose de manera silenciosa durante varias semanas en el país.

Además, hace dos semanas, un examen post morten realizado en California reveló que la primera muerte por COVID-19 en Estados Unidos ocurrió casi un mes antes de lo que pensaba.

El misterio sobre el origen del COVID-19

Recientemente, la inteligencia de Estados Unidos descartó que el SARS-CoV-2 fuera diseñado. Hasta ahora, se mantiene la idea de que se desarrolló naturalmente en los murciélagos y saltó a los humanos a través de algún intermediario que podría ser el pangolín.

Pero el presidente Donald Trump sigue sospechando que hay algo más detrás de un brote tan grave, y hace unos días dijo que tenía pruebas contundentes de que el coronavirus había salido en realidad del Instituto de Virología de Wuhan, China.

La evidencia aún no ha sido sacada a la luz, sin embargo, ciertas teorías sugieren que algún error humano en el laboratorio habría propagado al SARS-CoV-2 y que este en realidad no salió del mercado de Huanan, en la ciudad de Wuhan.

Y es que, aunque todo este conflicto parezca estar más influenciado por la sutil guerra fría entre Estados Unidos y China, hay muchos cabos sueltos dignos de atención. Uno de ellos es la censura aplicada por el gobierno chino a los médicos que alertaron en su momento sobre el brote de un virus desconocido a finales de 2019.

Aunado a ello, la polémica que generó el tuit que publicó el Ministerio de Asuntos Exteriores taiwanés el 11 de abril en el que revelaban que el 31 de diciembre de 2019 habían alertado a la OMS de un virus similar al del SARS que parecía transmitirse de humano a humano.

La OMS dice que es posible que próximamente se informen primeros casos más tempranos que los registrados hasta ahora, por lo que insta a los países a revisar los registros de casos similares ocurridos en los últimos meses.

Pero de ser así, ¿las acusaciones contra China podrían aligerarse? Hay cierta naturalidad en este tipo de eventos, y con la elevada infectividad que caracteriza al virus, es probable que este se haya estado propagando de manera muy silenciosa incluso antes de que se emitieran los primeros informes. Aunque no por ello las autoridades tengan menos responsabilidad.

Referencia:

Coronavirus: France’s first known case ‘was in December’. https://www.bbc.com/news/world-europe-52526554