Los resultados de un estudio colaborativo realizado por investigadores del Laboratorio Nacional de Los Alamos, la Universidad de Sheffield y la Universidad de Duke, entre otras instituciones, muestran evidencia genética de que una nueva mutación del SARS-CoV-2, conocida como Spike D614G, es más transmisible que la cepa original identificada por primera vez en Wuhan en diciembre.

Aunque una comparación de los registros hospitalarios de pacientes con COVID-19 con las dos cepas no arrojó ninguna evidencia de que la nueva cause más hospitalizaciones o muertes entre los infectados, una mayor transmisibilidad hace que el SARS-CoV-2 sea más difícil de contener, lo que sin duda representa una noticia inquietante.

Secuencias genéticas

El equipo también identificó otra mutación que, aunque no parece tener las ventajas evolutivas de Spike D614G, aparece en una colección de linajes que indican que probablemente se propaga por recombinación, la primera confirmación de que este potente mecanismo de mutación está ocurriendo en el SARS-CoV-2 en humanos.

La secuenciación del genoma del SARS-CoV-2 en la primera semana de enero estableció definitivamente que el brote en Wuhan fue causado por un nuevo coronavirus. Desde entonces, los científicos han estado secuenciando muestras de pacientes con COVID-19 en todo el mundo y depositándolas en un banco de datos llamado GISAID.

Esta es la primera mutación epidemiológicamente importante descubierta en el SARS-CoV-2 hasta ahora, lo que aumenta la posibilidad de que veamos más mutaciones de este tipo en el futuro.

El equipo de investigación desarrolló un software que analiza esta base diariamente, verifica las últimas secuencias genéticas cargadas y las compara con las anteriores. Este tipo de comparación permite identificar las vías de propagación del virus, así como la identificación de nuevas mutaciones y la evaluación de su frecuencia a lo largo del tiempo.

La mutación D614G es una alteración de un solo aminoácido en la proteína Spike del SARS-CoV-2, en la posición 614, del ácido aspártico (D) a la glicina (G). La proteína espiga, que forma la apariencia de “corona” y da nombre a los coronavirus, sobresale de la envoltura viral y reconoce el receptor ACE2 en las células de mamíferos, permitiendo la entrada del virus.

Mayor transmisibilidad

La mutación D614G apareció primero en una sola muestra de Wuhan y luego en varias más en Europa en febrero, y desde entonces, se ha vuelto mucho más común aumentando su prevalencia con el tiempo.

Aunque no hay evidencia de que la nueva cepa cause más hospitalizaciones o muertes, una mayor transmisibilidad hace que el SARS-CoV-2 sea más difícil de contener.

Para determinar si la mutación se relaciona con síntomas diferentes o un mayor riesgo de muerte, los investigadores consultaron una base de datos de 453 genomas de SARS-CoV-2 combinados con registros médicos de los pacientes donantes. Utilizando una variedad de métodos estadísticos y de aprendizaje automático, buscaron evidencia de que los pacientes con COVID-19 que eran portadores de la mutación D614G tenían un mayor riesgo de hospitalización o muerte, pero no fue así, afortunadamente.

Por lo tanto, si bien la mutación D614G probablemente se asocie con una mayor transmisibilidad, actualmente no hay evidencia de que sea más letal o que pueda frustrar los esfuerzos actuales por desarrollar una terapia.

Aunque estas son buenas noticias, explican los autores, tener una cepa más transmisible de SARS-CoV-2 significa que la epidemia podría ser más difícil de contener. Una cepa con un valor de reproducción más alto se propagará más rápidamente cuando no se controle y requerirá de medidas más estrictas para contenerla.

Los investigadores señalan que esta es la primera mutación epidemiológicamente importante descubierta en el SARS-CoV-2 hasta ahora, lo que aumenta la posibilidad de que veamos más mutaciones de este tipo en el futuro.

Referencia: Spike mutation pipeline reveals the emergence of a more transmissible form of SARS-CoV-2. BioRxiv, 2020. https://doi.org/10.1101/2020.04.29.069054