Mientras el mundo continúa abordando la propagación del coronavirus, otro virus más familiar ya ha infectado gran parte de la población del planeta. De acuerdo a nuevas estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), varios miles de millones de personas viven con una infección de herpes oral, mientras que hasta 500 millones viven con herpes genital.

Sobre la base de información recabada en el año 2016, los datos más recientes disponibles, los especialistas del máximo ente sanitario del mundo calcularon que 13 por ciento de la población mundial de entre 15 y 49 años estaba infectada con el virus del herpes simple tipo 2 (HSV-2, por sus siglas en inglés).

Un problema de salud mundial

El HSV-2 se transmite casi exclusivamente por vía sexual, provocando herpes genital. Esta infección puede provocar lesiones genitales recurrentes, y con frecuencia dolorosas, en hasta un tercio de las personas afectadas.

Aunque los medicamentos antivirales pueden ayudar a reducir la gravedad y la frecuencia de los síntomas del herpes, hasta la fecha no se dispone de ninguna cura o vacuna contra la infección por herpes.

Mientras tanto, el virus del herpes simple tipo 1 (HSV-1) se transmite mayormente por contacto oral, lo que suele provocar herpes labial, pero también se puede transmitir a los genitales a través del sexo oral, lo que resulta en herpes genital.

Los últimos cálculos sugirieron que hasta el 67 por ciento de la población mundial con edades comprendidas entre 0 y 49 estaba infectada con el HSV-1, lo que representa un estimado de 3.700 millones de personas. Si bien la mayoría de estas infecciones fueron orales, hasta 192 millones de los casos desarrolló infección genital por HSV-1.

Mediador en la propagación del VIH

El doctor Ian Askew, director del Departamento de Asuntos Sexuales y Salud reproductiva e investigación de la OMS, advirtió que el herpes es un problema de salud importante en todo el mundo ya que, además de causar dolor e incomodidad, puede tener un “efecto profundo en la salud sexual y reproductiva”.

Las personas con HSV-2 tienen al menos tres veces más probabilidades de infectarse con el VIH, si están expuestas, lo que significa que juega un papel importante en la propagación del VIH a nivel mundial.

La OMS estima que hasta el 67 por ciento de la población mundial con edades comprendidas entre 0 y 49 está infectada con el HSV-1, lo que representa unas 3.700 millones de personas.

Si bien los medicamentos antivirales como el aciclovir, el famciclovir y el valaciclovir pueden ayudar a reducir la gravedad y la frecuencia de los síntomas del herpes, hasta la fecha no se dispone de ninguna cura o vacuna.

Al respecto, la doctora Meg Doherty, directora del Departamento de Programas Globales de VIH, hepatitis e ITS de la OMS, manifestó que contar con una vacuna contra la infección por HSV no solo ayudaría a promover y proteger la salud y el bienestar de millones de personas en todo el mundo, particularmente mujeres, sino que también podría tener un impacto significativo en la disminución de la propagación del VIH, si se desarrolla y se brinda junto con otras estrategias de prevención.

Consientes de estas necesidades, científicos de todo el mundo trabajan en alcanzar la anhelada meta. En este sentido, un estudio reciente realizado por investigadores de la Universidad de Würzburg en Alemania reveló mucho más sobre el HSV-1, lo que hace posible estudiar los genes individuales del virus con mayor precisión que antes.

Referencias:

Billions worldwide living with herpes. World Health Organization News Release, 2020. https://bit.ly/2xBgoC2

Integrative functional genomics decodes herpes simplex virus 1. Nature Communications, 2020. https://doi.org/10.1038/s41467-020-15992-5