Mientras la pandemia del coronavirus sigue activa, los científicos del mundo siguen moviéndose a toda máquina para intentar identificar medios a través de los cuales combatir la enfermedad.

Recientemente, se comprobó que el medicamento conocido como Remdesivir podía ser utilizado para disminuir la intensidad de los síntomas del COVID-19, así como el tiempo que se requiere en el proceso de recuperación.

¿Por qué las personas mayores experimentan síntomas atípicos de coronavirus?

Ahora, tras una reciente investigación publicada en Antimicrobial Agents and Chemotherapy, perteneciente a la revista American Society for Microbiology, podría ampliar aún más esta recién creada lista de medicamentos capaces de combatir el coronavirus.

Una ventaja estratégica

Los científicos coreanos han determinado que dos medicinas previamente aprobadas por la FDA (Food and Drug Administration) podrían también ser efectivas para disminuir los síntomas de la enfermedad.

El hecho de que este par ya haya pasado por los controles de la FDA podría hacer acelerar su proceso de evaluación antes de que se admita su uso contra el COVID-19. Ahora, ambos se encuentran en una posición muy similar a la del Remdesivir, que se encuentra esperando la aprobación que permitirá su venta y distribución.

Estos son los prometedores medicamentos

Para la investigación, el equipo de profesionales tomó en cuenta 48 medicamentos distintos, todos previamente aprobados por la FDA. Luego, utilizaron las líneas celulares desarrolladas gracias a las células renales del mono verde africano, también conocidas como “células Vero”.

Estas suelen ser utilizadas como un espacio de cultivo de virus para la creación de vacunas. En estas condiciones, fueron capaces de notar que dos medicamentos particulares mostraban una gran capacidad antiviral.

El macaco rhesus podría ser la clave para hallar una vacuna contra el coronavirus

Como primer, y más prometedor candidato, nos encontramos con la niclosamida, en fármaco antihelmíntico que ya había mostrado ser exitoso contra familiares del SARS-CoV-2 como el MERS y el SARS. Ahora, parece haber demostrado tener una “muy potente” actividad antiviral.

Por su parte, la ciclesonida fue el segundo medicamento en demostrar buenos resultados. Este, además de su prometedora actividad antiviral, también mostró tener capacidades antiinflamatorias. Lo que, a su vez, puede ser altamente beneficioso para controlar infecciones que puedan desarrollarse como consecuencia del COVID-19.

Como un bonus adicional, este último medicamento también ha mostrado tener la posibilidad de evitar las tormentas de citoquinas. Estas reacciones exageradas del sistema inmunológico parecen tener una relación estrecha con la mortalidad en pacientes del coronavirus. Por lo que, mantenerlas a raya puede aumentar las posibilidades de supervivencia.

Algunos obstáculos

Aunque ambos medicamentos parecen ser muy prometedores, no están libres de algunos peros. Por ejemplo, el porcentaje de absorción de la niclosamida es particularmente bajo. Debido a lo cual, la efectividad del medicamento puede verse muy reducida –a menos que se le realicen modificaciones que aumenten dicho porcentaje. Asimismo, a pesar de las múltiples ventajas de la ciclesonida, su potencia antiviral no es tan notoria como la de la niclosamida.

Aunque ninguna de estas medicinas ofrece una solución milagrosa o una cura inmediata, nos ponen un paso más cerca de encontrar medios con los que hacer frente a esta enfermedad que ha puesto al mundo en pausa.

Referencia:

Identification of antiviral drug candidates against SARS-CoV-2 from FDA-approved drugs: DOI: 10.1128/AAC.00819-20

Más en TekCrispy