La pandemia del coronavirus ha cambiado, desde el inicio de este año, la forma en la que el mundo se maneja. Su aparición ha causado que miles de millones de personas deban resguardarse en sus hogares y dejar de realizar una vasta cantidad de actividades cotidianas.

Algunas, como el trabajo y los estudios, han encontrado el modo de continuar de forma virtual. Por lo que, el mundo ahora se ha digitalizado incluso más de lo que estaba antes. Sin embargo, existen procesos que aún generan dudas en las sociedades.

Por ejemplo, en el caso del país más afectado por la enfermedad, Estados Unidos, aún existe la duda sobre si las pautadas elecciones del 2020 podrán llevarse a cabo normalmente. Ya que, existe la posibilidad de que, para noviembre de este año, una segunda ola de la enfermedad golpee el territorio y lo fuerce a un nuevo confinamiento masivo.

¿Acaso se pueden posponer las elecciones?

Algunas elecciones primarias, como las pautadas para el estado de Nueva York fueron canceladas como una prevención contra el contagio del COVID-19. Asimismo, algunos otros estados también han decidido posponerlas para evitar que sus ciudadanos se expongan innecesariamente a la calle.

Esto ha causado preocupación en la población de que, tal vez, incluso las elecciones presidenciales podrían verse retrasadas. Incluso el candidato presidencial demócrata, Joseph R. Biden Jr, ha comentado su preocupación de que Donald Trump aproveche la situación para retrasar el proceso electoral.

Ahora, la pregunta yace en si esto es siquiera posible y cómo podría llevarse a cabo. Para entender mejor el funcionamiento legal tras un mecanismo como este, pueden ser de gran ayuda las declaraciones dadas a Futurity por Rogers Smith, profesor de la Universidad de Pensilvania, donde enseña ciencias políticas.

Durante la entrevista, comenta que “la Constitución no hace referencia a ninguna autoridad presidencial que afecte el momento o la conducta de una elección nacional”. Por lo que, preocupaciones como la de Biden no son necesarias, ya que, queriendo hacerlo, Trump no tendría la capacidad hacer que se pospusieran las elecciones.

¿Alguna vez se ha suspendido una elección presidencial?

Ante esto, la respuesta de Smith ha sido contundente: “No. Hemos celebrado elecciones durante la Guerra Civil y la Primera Guerra Mundial a pesar de las condiciones extremas, por lo que no hay ningún precedente para esto”.

Si las elecciones de Estados Unidos de este 2020 se retrasaran, sería la primera vez que esto se daría en la historia del país. Sí existen precedentes para elecciones regionales que han sido suspendidas o pospuestas por presiones externas. Pero, para el caso de las nacionales, estas se han realizado siempre contra viento y marea ¿Será esta vez la excepción?

¿Es posible una excepción? El poder del Congreso

Aunque nunca se ha presentado un caso en el que las elecciones de EE.UU. se suspendan, la posibilidad de esto sí existe en la Constitución. Sin embargo, el poder de decisión para hacerlo se encuentra dividido entre los estados y el Congreso.

Específicamente, el Artículo 2 de dicha constitución establece que el organismo podría cambiar la fecha de las elecciones si logra un consenso. Asimismo, cuenta con el poder de definir un nuevo presidente provisional si no han celebrado elecciones ni elegido un sucesor al mandatario actual cuando el cargo de este expire.

¿Y si las elecciones presenciales no son posibles?

En caso de que el coronavirus obligue al país a volver a una cuarentena generalizada, los métodos tradicionales de votación en persona claramente no servirán. Por esto, una de las alternativas que se ha considerado por algunos estados ha sido la de aceptar la posibilidad de votar por correo.

Votar a distancia

“Creo que probablemente sea una buena idea comenzar a prepararse para la votación por correo en tantos estados como sea posible” ha comentado Smith al referirse al tema. Con la situación actual, la posibilidad de un segundo brote fuerte del COVID-19 es muy alta.

Por lo que, es vital contar con herramientas que le permitan al país vadear los impedimentos que este imponga para poder llevar a cabo las elecciones en noviembre de este año. No obstante, por ahora el camino parece escabroso.

Según Smith, al menos los primeros preparativos para adoptar este método deberían iniciar en el verano, por julio, para poder estar listos en noviembre. Pero, considera que lo más probable es que la mayoría de los estados esperen a estar seguros sobre la aparición de un segundo brote antes de buscar alternativas.

La información más clara que se refiera a esta posibilidad no podría llegar sino hasta el otoño, cuando ya sería demasiado tarde para empezar a prepararse. Algunas pocas excepciones como Oregon se han estado preparando para un escenario de votación a distancia por años, pero esta se trata de la clara minoría.

Por si fuera poco, Trump no apoya la votación a distancia como una posibilidad para aplicar a nivel nacional. Debido a lo cual, no es posible esperar mucho apoyo o siquiera apuro por parte del gobierno para desarrollar esta opción antes de la época electoral.

Republicanos vs Demócratas – la antigua disputa

Irónicamente, Trump vota por correo. Sin embargo, se niega rotundamente a que este formato se extienda por todos los Estados Unidos ¿Por qué? Es básicamente un asunto estratégico.

Uno de los principales clamores del actual presidente estadounidense es que este sistema se presta para el fraude. Pero, una de las verdaderas preocupaciones que podría tener este candidato republicano es que el voto por correo podría aumentar la participación en las elecciones.

Esto, según las proyecciones del partido republicano, podría ser de mucho más beneficio para los demócratas que para ellos. Por este motivo, los estados que se encuentren regidos por administraciones republicanas, probablemente no estén dispuestos a dejar que las elecciones se realicen por correo y opten de todos modos por un proceso presencial. Uno que, en medio de un segundo brote del COVID-19, podría ser altamente riesgoso.

¿Verdaderamente hay un riesgo de que se pospongan las elecciones?

Según la perspectiva de Smith, aún no. Por los comentos, confía en que el país cuenta con las herramientas y la disposición suficientes para realizar las elecciones en el 2020. “El impulso para pasar al voto por correo sería más controversial” comenta al hacer referencia a que lo más probable es que no todo el país esté dispuesto a adoptar este método. “Aun así, incluso si solo algunos estados lo hacen, podremos llevar a cabo las elecciones de la manera normal” finaliza.

Además, toma en cuenta que, como la Cámara y el Senado son demócratas y republicanos respectivamente, la posibilidad de que el Congreso cambie de lleno la fecha de la elección es muy pequeña. Entonces, considera que debemos prepararnos para un escenario de elecciones mixtas.

Para ejemplificar, menciona el reciente caso de las primarias en Wisconsin que trabajaron con los dos métodos. Smith opina que este proceso “fue menos que ideal, pero aún fue una elección exitosa”. Si los preparativos se hacen con tiempo, las elecciones del 2020 podrían ser una mejor versión a gran escala de lo que hizo esta pequeña muestra.