El coronavirus SARS-CoV-2, causando de la enfermedad pandémica COVID-19, ha sido objeto de muchas especulaciones conspirativas que acusan a China de haber diseñado el patógeno y haberlo esparcido por el mundo.

Ante ello, las agencias de inteligencia de EE. UU. han estado investigando durante meses el origen de este virus, a fin de confirmar o descartar que este haya sido diseñado y utilizado como arma biológica. Sin embargo, los resultados han demostrado que lo planteado por los científicos en febrero era cierto: el nuevo coronavirus proviene de la naturaleza, no fue diseñado.

El coronavirus se desarrolló naturalmente en murciélagos

La declaración de la Oficina del Director de Inteligencia Nacional, el centro de intercambio de información de las agencias de espionaje estadounidenses, indicó que el SARS-CoV-2 “no fue creado por el hombre ni modificado genéticamente”.

“La Comunidad de Inteligencia también está de acuerdo con el amplio consenso científico de que el virus COVID-19 no fue creado por el hombre ni modificado genéticamente”, dijo el comunicado.

No obstante, la investigación no termina allí. La inteligencia estadounidense “continuará examinando rigurosamente la información e inteligencia emergentes para determinar si el brote comenzó a través del contacto con animales infectados o si fue el resultado de un accidente en un laboratorio en Wuhan”.

Y es que, aunque ya esté descartada la posibilidad de que el coronavirus haya sido un invento, aún hay muchas otras teorías que, de ser confirmadas, dejarían al país asiático muy mal a nivel internacional.

¿Podría haberse liberado del laboratorio de Wuhan?

Puede que este se desarrollara naturalmente en los murciélagos, como se ha indicado hasta ahora, pero en la ciudad de Wuhan, primer epicentro del coronavirus, existe un laboratorio llamado Instituto de Virología Wuhan dedicado a estudiar precisamente esta familia de patógenos.

En la instalación, que se encuentra a 8 millas, o 13 kilómetros del mercado de Huanan, de donde presuntamente salió contagiado el paciente cero, se llevan a cabo investigaciones innovadoras dirigidas a rastrear los orígenes del SARS, así como identificar nuevos virus provenientes de murciélagos y la forma en que saltan a los humanos.

El secretario de Estado Mike Pompeo y otros funcionarios del gobierno estadounidense siguen manteniendo sus sospechas sobre el instituto dirigido por la Academia de Ciencias de China.

“Sabemos que existe el Instituto de Virología Wuhan a solo unos kilómetros de donde estaba el mercado húmedo”, dijo Pompeo hace dos semanas.

Y cabe mencionar que estas preocupaciones no han surgido a partir de la pandemia, sino que ya se habían planteado anteriormente. En 2018, la Embajada de Estados Unidos en Beijing señaló posibles problemas de seguridad en el laboratorio de Wuhan.

La respuesta de China

Pero las autoridades chinas también se han pronunciado para defender el honor de su nación. Este jueves reiteraron que cualquier afirmación de que el coronavirus salió de un laboratorio es “infundado y puramente fabricado de la nada”.

Mientras que el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Geng Shuang, citó al director del instituto, Yuan Zhiming, cuando dijo que el Instituto de Virología de Wuhan cumple de manera estricta con procedimientos de bioseguridad a fin de evitar la liberación de cualquier patógeno.

“Me gustaría señalar nuevamente que el origen del virus es un problema científico complejo, y debería ser estudiado por científicos y profesionales”, dijo Geng, a lo cual añadió algunas críticas hacia el gobierno estadounidense por culpar a su país de la pandemia.

Referencia:

US intel: Coronavirus not manmade, still studying lab theory. https://medicalxpress.com/news/2020-04-intel-coronavirus-manmade-lab-theory.html