La posibilidad de usar cigarrillos electrónicos ha ganado mucha popularidad en los últimos años. Elementos tan versátiles como los vapers y su implícita promesa de ser mejores para la salud han hecho de estos una elección común en el público.

Sin embargo, no han sido pocos los problemas de salud que en estos pocos años se han relacionado con el uso de estos elementos. Aun así, para muchas personas la idea de que los e-cigarrillos son más seguros para el organismo que los cigarrillos tradicionales o de combustión sigue estando presente.

Por esto, el estudio recién publicado en el Journal of the American Heart Association cobra una importancia significativa. Gracias a los seguimientos realizados por la docena de investigadores que participaron en el estudio, ahora podemos tener una idea mucho más clara de lo que el usar cigarrillos electrónicos realmente le hace a nuestro organismo.

E-cigarrillos, ¿tan dañinos para el corazón como los cigarrillos comunes?

La investigación apoyada por el Tobacco Center of Regulatory Science of the American Heart Association evaluó la salud cardiovascular de más de 400 individuos. Las edades de estos oscilaron entre los 21 y los 45 años y, además, la gran mayoría eran fumadores activos o exfumadores de cigarrillos de combustión.

El equipo se encargó de analizar la salud cardiovascular de todos estos participantes sanos que no habían sido diagnosticados hasta el momento con enfermedades cardiacas ni con el riesgo de desarrollarlas. Para esto, tuvo que hacer una distinción entre las 4 categorías de individuos con las que contaban en el estudio.

La primera se trata de un grupo control de 94 personas sanas y no fumadoras. Luego, se encontraban los fumadores exclusivos de e-cigarrillos (36) y los de cigarrillos tradicionales (285). Aquellos que fueran consumidores cigarrillos eléctricos tendrían que haberlos usado por un periodo mínimo de 3 meses para poder entrar en el estudio. Finalmente, la última categoría estaba compuesta por 52 individuos que activamente consumían ambos productos.

A toda esta gran muestra se le realizó un seguimiento para analizar su condición cardiaca y vascular. Para esto, se midieron detalles como su presión arterial, la rigidez vascular y la producción de óxido nítrico (un compuesto beneficioso para el corazón).

No hubo evidencia científica de diferencias entre el uso de uno u otro producto

La principal conclusión que los investigadores pudieron reflejar en su análisis es que no había diferencias significativas en los efectos del uso de los cigarrillos tradicionales y de los electrónicos. De hecho, los porcentajes de rigidez arterial fueron similares en todos los grupos de fumadores y presentaron una capacidad de desarrollo similar.

Como consecuencia, este endurecimiento de las arterias para todos representó la posibilidad del desarrollo de problemas cardiacos en el futuro. Ya que, mientras más rígidas las venas, más esfuerzo debe hacer el corazón para que la sangre fluya por el cuerpo. Esto se traduce en un mayor estrés para el órgano y un aumento paulatino de la presión arterial.

Asimismo, los investigadores pudieron notar en estas tres categorías de individuos una disminución significativa de óxido nítrico en la sangre. Esto no solo implicó un nivel de salud menor del corazón, sino un daño a las células endoteliales (las encargadas de producir este compuesto).

Finalmente, también notaron que la sangre también contenía cantidades más altas de oxígeno reactivo. Allí donde el óxido nítrico es bueno, este último no lo es. Su presencia implicaba un daño más intenso y acelerado al ADN celular y a las proteínas que en los individuos no fumadores.

Destruyendo el mito

Los e-cigarrillos y cigarrillos combustibles causan el mismo daño a nuestro sistema cardiovascular.

Muchas personas han llegado a usar los cigarrillos electrónicos bajo la ferviente creencia de que estos no serán tan dañinos para su salud. Por lo que, los resultados de esta nueva investigación añaden más bases científicas sobre las que afirmar que esa asunción es un mito.

En un inicio, cuando los e-cigarrillos llegaron al mercado, la información que se tenía de estos era mínima. Por este motivo muchas de las investigaciones tuvieron que iniciarse cuando sospechosos casos de afecciones pulmonares comenzaron a hacer presencia entre los usuarios de los vapers.

Ahora la ciencia tiene mucho más conocimiento sobre los cigarrillos electrónicos y sus efectos sobre el cuerpo. Sin embargo, no son en absoluto tan favorables como las predicciones auguraban. Hasta los momentos, se los podría considerar, por lo menos, tan dañinos como un cigarrillo tradicional.

Para poder saber si los efectos de estos pueden comenzar a diferir en el tiempo, los investigadores han sugerido que se realicen investigaciones longitudinales que permitan registrar la evolución de los procesos.

Referencia:

Alterations in Vascular Function Associated With the Use of Combustible and Electronic Cigarettes: https://www.ahajournals.org/doi/10.1161/JAHA.119.014570