La discapacidad visual en Europa está asociada con la enfermedad macular relacionada con la edad, las enfermedades retinianas hereditarias y el glaucoma, las cuales solo suelen afectar los ojos. Y en pleno desarrollo de la pandemia, en Reino Unido las personas ciegas o con dificultades visuales no clasificadas como “clínicamente extremadamente vulnerables”.

Y a pesar de que esta condición no los hace más propensos a la nueva enfermedad, ciertamente las restricciones que se han aplicado para reducir la tasa de contagios han generado nuevos desafíos para las personas con discapacidad visual.

El alto riesgo que implica confiar en el tacto

Como indicamos en un artículo previo, la vista no es necesariamente el sentido más importante, y esta, comparada con el tacto, parece quedarse corta. Las personas con discapacidad visual pueden ser muy independientes guiándose por el tacto y sus otros sentidos, pero en medio de esta pandemia tocar es lo que menos se debería hacer.

No está demás destacar que la mayoría de las personas registradas con esta discapacidad tienen algo de visión, y en efecto, pueden ayudarse con lupas o anteojos de alta potencia para ver etiquetas de precios, descripciones de paquetes y fechas de caducidad, pero acercando el producto y dejándolo a un par de centímetros.

Precisamente por ello a muchas de estas personas con esta condición les preocupa tener que tocar varios elementos para identificarlos, acercarlos a sus ojos para evaluar su estado y aplicar sus propios criterios de selección. Recordemos además que los lectores de Braille deben tocar los paquetes para poder saber lo que dicen las etiquetas de los mismos.

El riesgo tras el apoyo de otras personas

Los supermercados por lo general cuentan con un miembro del personal encargado de acompañar a una personas con discapacidad visual en la tienda. Pero en esta situación esta cercanía no necesariamente sea buena.

El distanciamiento social nos obliga a mantener distancias de dos metros respecto a otras personas para evitar contagios. Esto es aún más útil cuando se además de la visual, el cliente tiene otras condiciones como audición reducida, ya que la comunicación a dos metros de distancia probablemente no sea efectiva.

Dificultades en casa

El problema no solo está en salir y en el contacto con superficies y otras personas, sino que también se traslada al hogar. Estando en casa, las personas que no pueden ver bien y además viven solas enfrentan desafíos para leer las fechas de caducidad o asegurarse de que están tomando las dosis correctas de sus medicamentos.

Sin acceso a ciertas tecnologías

Antes de la pandemia, muchos usaban aplicaciones de teléfonos inteligentes para leer textos impresos en voz alta, o escáneres de códigos de barras para identificar productos, lo cual ciertamente facilitaba su día a día.

Muchas personas con discapacidad visual también se han hecho adeptas a la tecnología, y contando con buena conexión a internet, usar aplicaciones de inteligencia artificial como Seeing AI o asistencia de crowdsourcing como BeMyEyes. Esto puede ser un gran apoyo bajo la situación actual.

Sin embargo, muchas otras personas que no pueden ver o que tienen dificultades para ver no cuentan con dispositivos inteligentes para aprovechar estos beneficios. Algunos dependen de voluntarios de organizaciones benéficas, y muchas de estas han suspendido las visitas a domicilio para respetar la cuarentena.

Tratos especiales

También está el gran problema de los tratos especiales, que parecen ser bastante relativos. Algunas personas con discapacidad visual prefieren que no se les den tratos especiales, mientras que otros podrían ser más receptivos ante la intención de apoyo de otros, y existen ciertos mecanismos para ello.

Algunos supermercados tienen una lista de entrega prioritaria para hacer entregas a domicilio, en la cual las personas con ceguera pueden solicitar ser incluidas para reducir sus salidas a la calle y las dificultades inherentes.

Un ejemplo es el de London Taxicard, un servicio que se ha ampliado para recoger y entregar suministros esenciales a las personas con esta condición. Y ciertamente, los vecinos y personas allegadas que hacen ejercicio de su altruismo para colaborar en la situación.

Referencia:

What coronavirus crisis means for blind and partially sighted people. https://theconversation.com/what-coronavirus-crisis-means-for-blind-and-partially-sighted-people-136991