Desde su aparición en Wuhan, China, en diciembre de 2019, la epidemia de la enfermedad COVID-19, causada por el coronavirus SARS-CoV-2, progresó rápidamente a una pandemia. A la fecha (28 de abril), se han reportado más de 3 millones de casos confirmados y más de 220.000 muertes en todo el mundo.

La enfermedad COVID-19 se caracteriza por fiebre, tos, fatiga, dificultad para respirar y neumonía, entre otros síntomas, pero en algunos casos progresa a un estado crítico que es potencialmente mortal. Una respuesta rápida y sólida de la comunidad científica mundial ha descrito muchos aspectos importantes de la transmisión del SARS-CoV-2, pero quedan preguntas clave por responder.

Datos analizados

Un estudio codirigido por investigadores de la Escuela de Salud Pública de la Universidad Johns Hopkins realizado en la ciudad china de Shenzhen en los primeros meses del brote de COVID-19, proporcionó información clave sobre cómo se propaga el coronavirus.

El uso extensivo de la vigilancia epidemiológica, el aislamiento de pacientes infectados y las cuarentenas de individuos expuestos permitió a los científicos estimar características importantes de la enfermedad.

De los contactos cercanos que viajaron juntos con una persona infectada, un promedio del 9 por ciento desarrolló la enfermedad.

Para el estudio, los investigadores analizaron datos recopilados por el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Shenzhen en 391 personas con COVID-19 calificados como “casos índice” –los primeros identificados casos en un brote– y 1.286 de sus contactos cercanos, durante el período del 14 de enero al 12 de febrero.

Impulsado por los informes de la provincia de Hubei, epicentro del brote, el CDC de Shenzhen a principios de enero comenzó a reunir y probar casos sospechosos en la ciudad: personas que habían viajado recientemente desde Hubei, personas con fiebre en hospitales locales y otras identificadas a través de pruebas de detección de fiebre en la comunidad.

Información clave

La agencia de salud pública también rastreó todos los contactos recientes de los casos sospechosos, que junto a los casos con síntomas confirmados, se aislaron en hospitales locales, y las personas asintomáticas con exposiciones confirmadas se pusieron en cuarentena.

Los investigadores encontraron que entre los casos confirmados, los hombres (187 casos) y las mujeres (204 casos) tenían una representación casi igual, aunque los hombres tenían aproximadamente 2,5 veces más probabilidades de mostrar síntomas graves.

La enfermedad se caracteriza por fiebre, tos, fatiga, dificultad para respirar y neumonía, entre otros síntomas, pero en algunos casos progresa a un estado crítico que es potencialmente mortal.

Los niños también tenían la misma probabilidad que los adultos de infectarse, aunque tenían menos probabilidades de tener síntomas graves. La edad promedio de las personas infectadas era de aproximadamente 45 años.

Solo alrededor del 9 por ciento de las personas infectadas mostraron síntomas graves en el momento en que los médicos los evaluaron por primera vez. Los datos revelaron que el rastreo de contactos redujo el tiempo necesario para aislar a las personas infectadas de un promedio de 4,6 a 2,7 días. El método de prevención de la enfermedad también aceleró el tiempo promedio para confirmar nuevos casos de 5,5 a 3,2 días.

Entre los casos secundarios descubiertos por el rastreo de contactos, el 20 por ciento no informó síntomas en el momento en que se evaluaron por primera vez, lo que sugiere que una proporción significativa de portadores de coronavirus son “portadores silenciosos”, al menos durante la etapa temprana de la infección.

Entre otros hallazgos, los investigadores también pudieron observar que alrededor del 7 por ciento de los contactos cercanos que compartieron una comida con un individuo infectado y el 11 por ciento de los miembros del hogar en el estudio contrajeron posteriormente el COVID-19. El 9 por ciento de los contactos que viajaron con un individuo infectado se contagiaron con la enfermedad.

Estas estimaciones, señalan los autores del estudio, ayudarán a epidemiólogos, científicos, farmacéuticos y funcionarios de salud pública de todo el mundo a configurar sus objetivos y políticas para enfrentar el desafío de la pandemia.

Referencia: Epidemiology and transmission of COVID-19 in 391 cases and 1286 of their close contacts in Shenzhen, China: a retrospective cohort study. The Lancet Infectious Diseases, 2020. https://doi.org/10.1016/S1473-3099(20)30287-5