Jacinda Ardern, Primera ministra de Nueva Zelanda.

El coronavirus sin lugar a dudas ha logrado extenderse hasta casi todos los rincones del mundo. Pero, definitivamente no ha afectado a todas las naciones por igual.

Actualmente, el mundo ya cuenta más de 3 millones de casos de coronavirus registrados. De estos, un poco más de 200 mil conforman las cifras de fallecidos y, afortunadamente, otros casi 850 mil ya se muestran como casos recuperados.

De estas cifras, algunos países como Estados Unidos, Italia y España contienen las más notorias proporciones. Mucho de esto se ha debido a los problemas que presentaron sus políticas en cuanto a fortaleza y prontitud de las medidas a la hora de combatir el COVID-19.

Ahora, por otro lado nos encontramos con las naciones que se mantuvieron al otro lado del espectro, con un conteo de casos mínimo. Este es el caso de Nueva Zelanda que solo ha reportado 1.500 de estos en su territorio y que, además, este lunes ha declarado que ha logrado “erradicar” de su territorio.

Un anuncio lleno de esperanza

La primera ministra neozelandesa, Jacinda Ardern, ofreció este lunes una serie de declaraciones a través de las cuales dio a conocer a sus ciudadanos y al resto del mundo que Nueva Zelanda había ganado en la lucha contra el COVID-19.

Durante esta última semana, el país solo había estado reportando cifras de contagio de un solo dígito. La directora general de Salud, Ashley Bloomfield, comenta que el bajo índice de contagio “nos da confianza de que hemos logrado nuestro objetivo de eliminación [del coronavirus]”.

Finalmente, con el reporte de solo un contagio el domingo, el lunes pudieron decir con seguridad que la trasmisión local del coronavirus había sido “actualmente erradicada” de Nueva Zelanda, según Ardern.

Este tipo de noticias no solo llegan como un mensaje de alegría para el pueblo neozelandés. De hecho, se convierten en otro foco de esperanza para todo el mundo, que no puede evitar mirar con alegría los reportes de luchas exitosas contra el virus que nos ha obligado a todos a guarecernos en nuestros hogares.

 “Hemos ganado esta batalla”

Dentro de su discurso, la Primera Ministra hizo una declaración que marcó el tono del comunicado. “Hemos ganado esta batalla” dijo cuándo se refirió a que ya “no hay transmisión [del coronavirus] generalizada ni no detectada en Nueva Zelanda”.

Durante marzo, los casos del COVID-19 dieron un salto y parecía que su curva de contagio estaba a punto de subir notoriamente. Sin embargo, las autoridades lograron actuar lo suficientemente rápido como para que no ocurriera. Hasta estos momentos, Nueva Zelanda, con sus 5 millones de habitantes, contaba con una tasa de contagio de tan solo un 1%.

Ahora, con las nuevas declaraciones este porcentaje debería disminuir incluso más. Sin embargo, Bloomfield también aclara que Nueva Zelanda “debe permanecer vigilante si queremos mantenerlo así”.

La economía se reactivará poco a poco

Seguido del anuncio de la Primera Ministra, para este martes se espera que Nueva Zelanda vuelva poco a poco a algunas de sus actividades. Además de retomar algunos de los procesos comerciales, también otros servicios educativos o de atención médica considerados “no esenciales” podrán volver a funcionar.

A pesar de esto, se espera que el grueso de la población neozelandesa continúe recluida en sus hogares como medida de prevención. Efectivamente, todas las cadenas de contagio del virus han sido identificadas en el país y ya no hay ningún caso que no esté en su conocimiento.

Sin embargo, esto aún no implica que un nuevo brote no pueda surgir si se relajan las medidas con demasiada antelación. Por esto, solo harán pequeños cambios paulatinos para asegurarse de que la situación no se salga de su control.

Bajando al nivel 3

Como una muestra de este pequeño pero significativo cambio de las medidas de seguridad, Nueva Zelanda bajará este martes las restricciones del nivel 4 al 3. Esto implicará que muchos comercios podrán volver a funcionar –siempre que no impliquen un contacto directo con otros individuos.

Luego de 5 semanas de restricciones, esta podría ser justo la válvula de escape con la que ayudar a bajar la presión de la ajustada economía. No obstante, los ciudadanos aún deberán mantenerse en sus “burbujas sociales”, los eventos y reuniones masivas seguirán prohibidos y las fronteras permanecerán cerradas.

No a la complacencia

Una de las declaraciones en la que Ardern hizo hincapié es que en el país “estamos abriendo la economía, pero no la vida social”. Por lo que, aunque algunos comercios poco a poco vuelvan a funcionar, lo preferible es que la mayor parte de las personas permanezcan en sus hogares.

Ardern explicó nuevamente que el haber cortado la transmisión local no implica que no puedan presentarse más reportes de coronavirus en el territorio. “Pero sí significa que sabemos de dónde vienen nuestros casos” aclara la directora general de Salud, Bloomfield.

Con esto claro, la Primera Ministra recalcó que este no es momento para volverse complacientes. Por lo que, piden la máxima colaboración del público.

Nueva Zelanda podría haber tenido más de mil casos diarios

Bloomfield también ha dado a conocer que, según sus proyecciones, si el país no hubiera tomado tan veloces medidas, podría haber llegado a reportar mil casos de contagio cada día.

Al inicio de la pandemia, Ardern declaró que, para plantarle la cara al coronavirus “debemos luchar yendo duro y yendo temprano”. Tal ha sido el lema por el que se ha movilizado la nación durante todo este tiempo.

Medidas tan fuertes como el cierre de fronteras y la cuarentena generalizada fueron tomadas por el país cuando este apenas contaba unas docenas de casos. Asimismo, se dedicaron a realizar unos de los más extensos programas de despistaje de casos y rastreo de contactos.

En un principio, los habitantes de este país, como en muchas otras naciones, no estaban de acuerdo con las limitaciones impuestas. Sin embargo, el mensaje unificado que dio el gobierno por todos los canales disponibles logró poco a poco conseguir la cooperación de estos; un detalle que se volvió vital para el éxito actual y que ha sido elogiado en todo el mundo.