Hasta ahora, hay más de 70 grupos en todo el mundo trabajando en el desarrollo de una vacuna contra el COVID-19, la enfermedad causada por un nuevo coronavirus que ha dado un vuelco a la vida de los humanos en los últimos meses.

Entre ellos, figuran nombres muy reconocidos como Moderna, Johnson & Johnson, Pfizer y BioNTech, Novavax, pero la que al parecer promete más éxito es del Instituto Jenner de la Universidad de Oxford, en Reino Unido, según un reporte reciente publicado en el prestigioso diario The New York Times.

Macacos sanos tras exponerse al coronavirus

A finales de marzo, el Laboratorio Rocky Mountain en Hamilton, Montana, fue escenario de un experimento muy importante para la humanidad. Seis macacos rhesus recibieron una vacuna desarrollada por el Jenner Institute y el Oxford Vaccine Group denominada hAdOx1 nCoV-19. Luego de ello, fueron expuestos a altas concentraciones del coronavirus SARS-CoV-2, causante el COVID-19.

Los investigadores ya habían confirmado que el virus podía enfermar a estos animales, pero tras 28 días de haber sido expuestos al mismo, los monos no mostraron ningún signo de enfermedad y se mantuvieron saludables.

Se trata de un hallazgo prometedor tomando en cuenta que, en palabras de Vincent Munster, jefe de la Unidad de Ecología de Virus en el laboratorio, “es casi lo más parecido que tenemos a los humanos”.

Es decir, estos resultados aumentan las probabilidades de que la vacuna sea efectiva en los seres humanos. Sin embargo, aún es muy pronto para cantar victoria, y aunque fuera así, la distribución de esta vacuna aún se encuentra a varios meses de distancia en el mejor de los casos.

Como indicamos en un artículo publicado la semana pasada, la Universidad de Oxford ya inició los ensayos clínicos en humanos para esta vacuna, y se espera que finalicen en el mes de septiembre.

El tiempo puede parecer demasiado extenso, pero esta pandemia nos ha recordado las importantes limitaciones que aún tiene la humanidad en materia de medicina. El proceso de desarrollo de vacunas puede durar hasta más de 10 años dependiendo del patógeno y del financiamiento que reciban los proyectos.

Este en particular es urgente, pero aún así, obtener resultados positivos para el mes de septiembre sería algo inusualmente rápido para un patógeno nuevo. Mientras tanto, las autoridades del mundo se preguntan si es prudente permitir que las personas vuelvan a sus actividades laborales.

Referencia:

In Race for a Coronavirus Vaccine, an Oxford Group Leaps Ahead. https://www.nytimes.com/2020/04/27/world/europe/coronavirus-vaccine-update-oxford.html