El uso generalizado de una vacuna eficaz desde mediados del decenio de 1960 redujo significativamente la circulación mundial del sarampión. Sin embargo, el virus sigue siendo una de las principales causas de muerte entre los niños pequeños del África subsahariana.

La reciente reaparición del sarampión, incluso en muchos países en los que anteriormente se había controlado eficazmente con frecuencia impulsada por la vacilación a la vacunación confirma que el sarampión es un importante problema de salud pública a nivel mundial.

Control a largo plazo de las epidemias

Basándose en más de 40 años de datos recogidos en Inglaterra y Gales, un equipo internacional de investigadores dirigido por científicos de la Universidad de Princeton realizó un modelado la dinámica del sarampión, en lo que es el estudio más detallado hasta la fecha de la propagación de la epidemia.

El estudio proporciona datos críticos sobre la importancia de la modelización espacial para el control a largo plazo de las epidemias mundiales y podría fundamentar respuestas de salud pública a largo plazo a la actual pandemia de COVID-19.

El modelo puede ayudar a comprender el impacto que el eventual desarrollo de una vacuna para COVID-19 podría tener en su dinámica de propagación.

Los modelos revelaron que, antes de la introducción de una vacuna, la propagación del sarampión podía persistir tanto en los grandes centros de población como entre conjuntos de ciudades más pequeñas.

Antes de la introducción de una vacuna, Inglaterra y Gales presentaban epidemias de sarampión, periódicamente, a menudo bianualmente. Este patrón, impulsado por la inmunidad colectiva, es común entre una serie de enfermedades en estos y otros lugares.

Para el estudio, los investigadores trataron de localizar los reservorios en los que el virus persiste en los descensos en las epidemias, que son las fuentes de reintroducción del virus en la población general.

Esta cuestión de la persistencia es fundamental para comprender la dinámica del sarampión y otras enfermedades virales a fin de coordinar las intervenciones de salud pública.

Datos excepcionalmente detallados

Para ello, el equipo de investigación combinó la modelización espacial con los datos históricos detallados de los casos de sarampión en Inglaterra y Gales.

El conjunto de datos incluyó informes semanales sobre el sarampión en casi mil lugares de Inglaterra y Gales desde 1944 hasta que la enfermedad se eliminó casi localmente mediante la vacunación en el decenio de 1990.

La reciente reaparición del sarampión, incluso en muchos países en los que se había controlado eficazmente, confirma que la enfermedad es un importante problema de salud pública a nivel mundial.

El modelo cuantificó la influencia relativa de las diferentes fuentes de infección, incluyendo las grandes ciudades, la propagación entre pueblos más pequeños y las fuentes externas no identificables.

Tras la introducción de la vacunación, la fuente de reintroducción pasó de una combinación de grandes centros y propagación local a fuentes principalmente no identificables, posiblemente fuera de Inglaterra y Gales.

Los autores señalaron que el sarampión siempre ha sido el “organismo modelo” de la dinámica de las epidemias y, junto con la gripe, un paradigma para entender la inmunidad colectiva. Al respecto, el investigador Bryan T. Grenfell, catedrático en el Departamento de Ecología y Biología Evolutiva de la Universidad de Princeton y coautor del estudio, manifestó:

“Así, a medida que COVID-19 se acerca a la endemicidad –que ha sido limitado a un ámbito geográfico reducido– estos nuevos modelos pueden ayudarnos a entender y prepararnos para modelar su propagación espacial, así como a comprender el impacto que el eventual desarrollo de una vacuna podría tener en su dinámica”.

Referencia: A competing-risks model explains hierarchical spatial coupling of measles epidemics en route to national elimination. Nature Ecology & Evolution, 2020.