Como bien han aclarado las agencias de salud y autoridades del todo el mundo, el COVID-19 es una enfermedad infecciosa que puede resultar letal para las personas de tercera edad y aquellas con otras enfermedades preexistentes.

Andrew Cuomo, el gobernador de Nueva York, la entidad más afectada por el COVID-19 en todo Estados Unidos y todo el mundo, ha indicado que, en particular, los hogares de ancianos se han convertido en un “frenesí alimentario” para el virus.

Y es que estos alojan a una gran cantidad de personas de tercera edad que además padecen otras afecciones como enfermedad cardíaca, derrames cerebrales, enfermedades pulmonares crónicas y diabetes, lo cual, como ya dijimos, aumenta el riesgo de agravar y morir de contagiarse con el coronavirus.

Pero lo cierto es que las cifras actualmente son muy inexactas. Incluso en Estados Unidos no se sabe la cantidad real de personas que han muerto ya que el gobierno apenas ahora está solicitando estos datos a los hogares de ancianos.

Lo preocupante es que, como indica Thomas Perls, profesor de medicina en la Universidad de Bosto en un artículo en The Conversation, estos casos perdidos podrían sesgar dramáticamente el conteo nacional de muertes.

¿Cuán infeccioso es el coronavirus en los hogares de ancianos?

Como explicamos en artículos meses atrás, se estimaba que el SARS-CoV-2 tuviera un número de reproducción básico, R0, de alrededor de 2 y 2.5. Sin embargo, un estudio más reciente realizado por el Laboratorio Nacional de Los Alamos indica que esta estimación se queda corta y que R0 es más parecido a 5.7.

No por nada la Organización Mundial de la Salud ha advertido que el nuevo coronavirus es “muy infeccioso” y que permanecerá “durante mucho tiempo” entre nosotros mientras no haya una vacuna.

Sin embargo, se cree que entre los residentes de hogares de ancianos, el R0 del COVID-19 es probablemente mayor que el promedio de 5.7, y los únicos afectados no son los residentes, sino también los valientes y atentos empleados de estos hogares por su exposición cercana.

¿Cuántos ancianos han muerto por COVID-19?

Una encuesta realizada por The Associated Press en Estados Unidos reveló que hasta el 24 de abril había habido cerca de 11,000 muertes relacionadas con COVID-19 en hogares de ancianos distribuidos en todo el país.

No obstante, solo 23 estados habían informado estos decesos. Aunado a ello, muchos de estos solo han tienen información de casos probados y no presuntos, por lo que el número real de muertes puede ser mucho mayor.

“Cuando Francia comenzó a informar datos de muertes de algunos de sus hogares de ancianos, las cifras diarias de muertes COVID-19 casi se duplicaron”, resaltó Perls para ponernos en contexto. “No me sorprendería si las muertes en hogares de ancianos al menos duplicaran el recuento de muertes COVID-19 de los EE. UU.”.

La última estimación de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU. indicaba que había alrededor de 15,600 hogares de ancianos con unos 1.3 millones de residentes en todo el país, de los cuales aproximadamente 425,000, tienen más de 80 años.

Sin embargo, la situación en Massachusetts particularmente parece estar aclarándose, ya que el Departamento de Salud Pública está proporcionando una actualización diaria sobre los hogares de ancianos en los que el personal y los residentes han dado positivo para la enfermedad.

Hasta el 25 de abril, alrededor del 77 por ciento de los hogares de ancianos de Massachusetts, lo que en cifras reales es 299 de 389, habían confirmado al menos un caso de COVID-19, según esta actualización.

Desde el 26 de abril, el 56 por ciento de las muertes de COVID-19 en Massachusetts ocurrieron en hogares de ancianos, y se ha informado que la edad promedio de muerte en los casos confirmados de COVID-19 es 82. Sin embargo, se espera que estos porcentajes aumente a medida que se apliquen más pruebas diagnósticas en estos lugares.

Es necesario mantener las medidas preventivas en los ancianatos

Otro informe indicó que casi la mitad de los hogares de ancianos encuestados informó que el personal diagnosticado con COVID-19 se quedaba en casa o no trabajaba, lo que refleja la necesidad de garantizar el suministro de equipos de protección personal para estas instituciones.

Finalmente, Perls resalta que los hogares de ancianos deben mantener los protocolos de prevención de infecciones para prevenir la propagación de enfermedades infecciosas tanto afuera como adentro de sus instalaciones.

Referencia:

Failure to count COVID-19 nursing home deaths could dramatically skew US numbers. https://theconversation.com/failure-to-count-covid-19-nursing-home-deaths-could-dramatically-skew-us-numbers-137212