Quienes son amantes la televisión y de las increíbles producciones que están destinadas para el media quizás se acuerdan, o no, de la huelga de guionistas que se llevó a cabo entre finales del 2007 y principios del 2008 –noviembre y febrero para ser exactos–.

Para aquellos que probablemente no sepan de que hablamos, les resumimos: cada tres años el Gremio de Escritores negociaba un nuevo contrato –conocido como el Acuerdo Básico Mínimo– con la AMPTP (Alianza de Productores de Cine y Televisión), el cual decide los términos por los que se emplean sus miembros.

Sin embargo, dentro de las negociaciones del 2007 se llegó a un punto muerto, lo que fue la primera chispa que encendió la llama.

Por lo mismo, hace aproximadamente 13 años se realizó una huelga en los Estados Unidos liderada por los sindicatos del Este y el Oeste del Gremio de Escritores de América, donde más de 12.000 escritores para cine, radio y televisión salieron a las calles para exigir una mejor compensación monetaria. Esos meses de huelga significaron un cambio que sigue vigente hasta la actualidad.

Para cambiar había que dejar de trabajar

Si bien es cierto que toda huelga tiene consigo adquirir un beneficio “inmediato”, a las más de 12.000 trabajadores del Gremio de Escritores les tomó casi cuatro meses completos lograr su cometido: mejorías monetarias como parte de las ganancias por las ventas de los DVDs de las series que ellos estaban escribiendo o un parte de los montos por los programas que se ofrecían para el consumo digital.

“Todo el mundo sabe lo que cuesta un DVD y que un guionista obtiene entre cuatro a cinco centavos por la venta del DVD. Lo que estamos pidiendo son ocho (centavos), y ellos dicen que eso es vergonzoso”, declaró en su momento el guionista Bryce Zabel (‘Atlantis, el imperio perdido’, ‘El Cuervo).

Si bien analistas le advirtieron a la industria que una huelga del nivel que se estaba considerando traería consecuencias severas para el sector, los productores siguieron rechazando las demandas de los escritores porque, según ellos, eran completamente inviables.

Durante el tiempo que duró la huelga, escritores del gremio como Craig Thomas y Carter Bays de ‘How I Met Your Mother’ para CBS quedaron sin trabajo –por elección propia y por la persecución de un bien mayor– y hasta los televidentes fueron afectados por la decisión de la huelga.

Como los escritores estaban de paro no existían nuevos guiones disponibles para darle vida a los nuevos episodios de las populares cadenas de televisión como The CW, CBS, NBC, entre otras. Como resultado, aunque nadie no lo crea, más de 60 programas de televisión cayeron directo al precipicio. Es decir, que los guionistas no eran tan “prescindible” como algunos quisieron opinar.

La verdad detrás de lo que conocimos

Por ejemplo, a finales del 2007 y principios del 2008 algunos verdaderos fanáticos de series con guion como ‘Gossip Girl’ y ‘One Tree Hill’ se habrán dado cuenta que las temporadas de ese momento fueron mucho más cortas –y no necesariamente de la misma calidad del resto–.

O, los seguidores de ‘Heroes’ habrán notado que solo se hicieron 11 capítulos de los 24 prometidos para la segunda parte de la serie, y que, adicional a eso, el programa estuvo paralizado por un total de 9 meses.

Por otro lado, hasta la programación nocturna se vio afectada por la huelga, ya que muchos late night shows tuvieron que salir al aire sin guiones, lo que bajo significativamente la calidad de los mismo. Adicionalmente, premiaciones como los Globos de Oro se retrasaron por la falta de escritores.

No obstante, mientras unos caen, otros consiguen su camino a la cima y ese fue el caso de los programas de reality. A diferencias de las series con guion, los reality shows no necesitan de quienes estén constantemente escribiendo qué decir para generar una buena escena dramática o que chiste incluir para bajar la tensión del programa, en cambio solo necesitan productores y personas dispuestas a ser grabadas mientras “viven su realidad”.

Aunque a nadie le guste admitirlo, o algunos tengan palabras más elaboradas para describir lo que ocurrió, la verdad es que los programas de realidad se convirtieron en un completo fenómeno justo cuando la televisión con guion veía su peor momento. Y, ¿por qué? Es simple, los reality shows y los programas de competencia eran lo único que la audiencia podía ver sin repeticiones.

Por su parte, Eli Holzman –el actual fundador y CEO de The Intellectual Property Corporation– admitió que la huelga logró impulsar a muchos programas de la categoría como ‘Proyect Runway’, ‘Biggest Loser’ y ‘Keeping with the Kardashians’

“A medida que avanzaba la huelga, el negocio [de la realidad] era sólido. Como productor típico de Hollywood, pensé que tenía mucho talento [Risas]. No me di cuenta de que potencialmente estaba montando una ola. Pensé: ‘¡Soy tan bueno en esto! ¡Esto es muy fácil! Esa fue realmente mi impresión, y no me di cuenta de que estábamos en medio de lo que iba a ser un boom”.

Si somos honestos, tenemos que estar de acuerdo con las declaraciones de Holzman: de no ser por la huelga de los escritores y la caída de la televisión como la conocíamos, los reality shows no hubieran podido superar los números de los programas con guion. Pero, es así como funciona la vida.

De la TV al streaming

A parte de la caída de los programas de televisión y del alza de los reality shows, no podemos hablar de las consecuencias de la huelga del Gremio de Escritores sin mencionar el impulso que recibió el sector streaming con todo esto.

Justo en el 2007, Netflix estaba haciendo el cambio en su negocio de vender DVD’s a convertirse en una plataforma streaming con listas de programas al poder de un solo clic. Ahora entenderán por qué Netflix es tan grande como lo es y por qué les lleva un gran terreno a los otros competidores del segmento.

Si bien muchos podrían decirnos, “bueno pero si estaban en huelga como es que Netflix tenía contenido para ofrecer”, pues la respuesta es muy simple: aunque para ese momento la plataforma no era la más reconocida por su contenido original, sin duda si lo era por ofrecer el mismo contenido que la televisión pero en un mismo sitio, con diferentes temporadas en un mismo lugar y, más importante aún, sin cortes comerciales.

Más irónico aún, lo sorpresivo de todo era que las series de la TV estaban teniendo mucha mayor aceptación en la plataforma de Netflix y en parte esa era una de las razones por las que la huelga había comenzado: porque los guionistas no recibían correcta compensación por los resultados que sus programas estaban teniendo en servicios digitales.

En general, la huelga le costó al estado de California un total de más de $2 mil millones de dólares y un total de 37.700 empleos; pero, si hacemos el conteo de todo lo que ganó también podemos decir que esos días de paro cambiaron completamente el juego.

Los guionistas no solo recibieron su nuevo acuerdo sino que ya las cartas estaban echadas, los programas de realidad ya tenían una base sólida de data y una presencia importante en la rutina de los espectadores y las plataformas de streaming ya se habían hecho notar ante los suscriptores.

Así como podríamos decir que esto que estamos viviendo ahora –con la cuarentena preventiva, los cines cerrados, los posibles cambios en el set al momento de grabar, entre muchas cosas– marcará el antes y el después de muchas compañías.