La pandemia del coronavirus cada día nos llena con nuevas noticias. Ya sea un reciente descubrimiento sobre su contagio, algún efecto o síntoma desconocido, un tratamiento posible, etcétera, los anuncios sobre el COVID-19 no dejan de circular.

Ahora, no todos pueden ser tomados en serio, aprovechando el pánico, son muchas las fake news que intentan abrirse paso y causar pánico a través de plataformas como las redes sociales. Estas últimas ya se encuentran luchando arduamente para evitar esto y plantarle un claro alto a la desinformación.

Pero, ¿qué se puede hacer cuando la fuente de la desinformación es el presidente de un país? Sí, así es, nuevamente Donald Trump ha liberado uno de sus valiosos “consejos” para enfrentar el coronavirus. Y este, como si de una competencia se tratara, ha logrado ser mucho más preocupante e inverosímil que el anterior.

¿Cómo empezó todo?

Tan solo esta semana, Trump dejó de promocionar el medicamento contra la malaria como una posible cura del COVID-19. Esto no sin que antes incluso hubiera muertes en Estados Unidos a causa de sus declaraciones infundadas.

Ahora, en un nuevo comunicado al país, el equipo dedicado a la investigación del COVID-19 dio a conocer los nuevos hallazgos de sus investigaciones. Hasta entonces, no hubo novedades, solo se corroboraron detalles que ya se manejaban como que la luz solar y los desinfectantes son buenos para eliminar el SARS-CoV-2 de las superficies. Sin embargo, las cosas comenzaron a tomar un rumbo mucho menos científico en el momento en el que el presidente de los Estados Unidos tomó el podio.

Investigar las inyecciones de lejía podría ser “interesante”

Al frente y a la izquierda: Dra. Deborah Birx, coordinadora de respuesta al coronavirus del administración de Trump, mientras el presidente da su discurso.

Además de sugerir que su equipo probablemente debería estudiar las formas de hacer que los “rayos UV entraran al organismo a través de la piel, o de algún otro modo” también comentó que podría ser “interesante” si se pudiera desarrollar una forma de “hacer una limpieza” del organismo con estos desinfectantes.

Su lógica para explicar estas afirmaciones, que deberían ser simplemente refutadas por el sentido común, fue que ha visto cómo el desinfectante es capaz de eliminar el virus en solo minutos, por lo que, poder tener una especie de “inyección” que permita hacer lo mismo en los pulmones debería ser un tema de estudio.

Claramente, el presidente no había tenido una reunión con su equipo de investigación antes de subir al podio –o sí la tuvo, pero no prestó atención. El resultado es que incluso la doctora Deborah Birx, la coordinadora del equipo de respuesta al coronavirus, tuvo que voltear a verlo con incredulidad.

A medida que su discurso continuaba, la incomodidad de la doctora fue notoria para todos –excepto para Trump, tal parece. El presidente no había terminado de dar sus declaraciones cuando el mundo ya estaba reaccionando a sus particulares sugerencias.

Muchas organizaciones han tenido que liberar comunicados oficiales recordando a las personas los peligros de intentar ingerir –o inyectar– desinfectantes en su organismo. Pero, en su mayor parte, las respuestas del público han estado llenas de una ironía propia de quienes ya están acostumbrados a los comentarios de Trump.

“Por favor, no se inyecten cloro”

Este ha tenido que ser, en resumidas cuentas, el nuevo mantra común en muchas organizaciones debido a las desmedidas declaraciones del presidente. Rápidamente, muchas han tenido que sacar aclaratorias especificando por qué ingerir o inyectarse desinfectantes no es una alternativa de prevención contra el contagio del COVID-19

Esto rápidamente ha traído burlas de parte de la comunidad en la web, que, a falta de otras herramientas para enfrentar situaciones como estas, al menos usan el humor para superar lo ilógico de todo el escenario.

Asimismo, las críticas directas a Trump tampoco se hicieron esperar. Algunas fueron un poco más hilarantes que otras, pero todas con un mismo fin, señalar el nivel de irracionalidad que viene cargado en su más reciente discurso.

Es en serio, nada de desinfectante

Efectivamente, estos elementos son altamente eficientes para mantener las superficies de tu casa limpia y al virus a raya. Pero, eso sí, deben estar fuera de tu organismo. Con las anteriores declaraciones de Trump ya se han perdido vidas y ahora los organismos de la salud no planean tomar riesgos.

¿Cómo flexibilizar las restricciones del coronavirus de manera segura?

Por ello, si la explicación de por qué el cloro no debería estar en nuestro organismo no llega de la mano del sentido común, la ciencia no tiene problema en recordarla:

Más en TekCrispy