Como extrañábamos esto: el mundo emocionado por ‘The Hunger Games’. Desde que se anunció que Suzanne Collins estaría escribiendo y estrenando una nueva novela de la saga, no se ha dejado de hablar de ‘The Ballad of Songbirds and Snakes’. Sin embargo, con el reciente anuncio de Lionsgate en el que afirmaron que la precuela también contará con una película, las emociones se fueron por los cielos.

Ahora, pocos días después de que Lionsgate nos sorprendiera con la noticia de la llegada de la producción que se centrará en la juventud del tenaz Presidente Snow –cuando solo era Coriolanus Snow, un joven que fue asignado a ser mentor en los Juegos del Hambre–, la escritora de la saga revela nuevos detalles de la historia.

Para ser específicos, Collins ha revelado los primeros tres párrafos de la historia que no llegará a nosotros sino hasta el 19 de mayo. Para quienes gusten conocer de qué van esas primeras líneas, estarán al final de nuestra nota.

Sin duda alguna el regreso de ‘The Hunger Games’ es una de las noticias más emocionantes de las últimas semanas, o por lo menos lo es para los fanáticos de la trama que llegó a las salas de cine en el 2012.

Si bien este spin off puede no ser la historia derivada que muchos se esperaban –ya que quizás otros estaban esperando alguna trama centrada en la protagonista, Katness Everdeen, o por ejemplo en muchos más detalles sobre el Distrito 13–, definitivamente debemos admitir que se postula como una precuela interesante.

¿Quién no vio, o leyó, la trilogía de ‘The Hunger Games’ y pensó muchas veces que algo debía estar mal con el Presidente Snow como para que fuera tan fríamente aterrador? Pues ahora podremos conocer un poco más de los años “mozos” de Snow y, probablemente, recibir las respuestas que estábamos buscando.

Capítulo uno

Coriolanus lanzó el puñado de repollo a la olla de agua hirviendo y juró que un día nunca volvería a pasar por sus labios. Pero este no fue ese día. Necesitaba comer un tazón grande de cosas anémicas y beber cada gota de caldo para evitar que su estómago gruñera durante la ceremonia de cosecha. Fue una de una larga lista de precauciones que tomó para enmascarar el hecho de que su familia, a pesar de residir en el ático del edificio de apartamentos más opulento del Capitolio, era tan pobre como la escoria del distrito. Que a los dieciocho años, el heredero de la una vez gran casa de Snow no tenía nada de qué vivir excepto su ingenio.

Su camisa para la cosecha lo estaba preocupando. Tenía un aceptable par de pantalones oscuros comprados en el mercado negro el año pasado, pero la camisa era lo que la gente miraba. Afortunadamente, la Academia proporcionó los uniformes necesarios para el uso diario. Sin embargo, para la ceremonia de hoy, se ordenó a los estudiantes que se vistieran a la moda pero con la solemnidad que la ocasión dictaba. Tigris ha dicho que confíe en ella y lo hizo. Solo la inteligencia de su primo con una aguja lo había salvado hasta ahora. Aún así, no podía esperar milagros.

La camisa que habían sacado de la parte posterior del armario, la de su padre, de mejores días, estaba manchada y amarillenta con la edad, le faltaban la mitad de los botones, y una quemadura de cigarrillo en un brazalete. Demasiado dañado para vender incluso en los peores momentos. ¿Y esta iba a ser su camisa de cosecha? Esta mañana había ido a una habitación al amanecer, solo para encontrar que faltaban tanto su primo como la camisa. No es una buena señal. ¿Tigris había renunciado a lo viejo y desafió al mercado negro en un último esfuerzo por encontrarle la ropa adecuada? ¿Y qué demonios poseería ella que valiera la pena cambiar por ella? Solo una cosa, ella misma, y ​​la casa de Snow aún no habían caído tan lejos. ¿O se estaba cayendo ahora cuando él salaba la col?