Actualmente, se han confirmado más de 2,700,000 casos de COVID-19 en todo el mundo, lo cual es una cifra sumamente elevada. Sin embargo, la cantidad real de contagios es mucho mayor ya que muchas personas no informan la enfermedad, otras simplemente no desarrollan síntomas, aunque también influyen problemas de censura y poca gestión epidemiológica.

Esto es un hecho claro: muchas más personas se han infectado con el nuevo coronavirus, y esto es precisamente lo que sugieren pruebas recientes realizadas en las personas para determinar la presencia de anticuerpos contra este patógeno específico.

Los problemas en la estimación de infecciones

Hasta ahora, la mayoría de las pruebas para diagnosticar el COVID-19 se basan en el análisis de muestras de nariz y garganta. Sin embargo, las pruebas de anticuerpos pueden revelar datos más reales como evidencia de una infección pasada, hayan o no presentado síntomas y, por consiguiente, estimar la inmunidad en la población en ausencia de una vacuna.

Sin embargo, no se trata de un método infalible en esta tarea, y de hecho, mal manejado a nivel de matemáticas, podría arrojar resultados demasiado sesgados como para ser considerados reales.

Los científicos diferencian dos problemas particulares en este tema. Uno de ellos es que es cuando solo un pequeño porcentaje de una población se ha infectado con un virus, las pruebas de anticuerpos pueden sobreestimar enormemente la cantidad de personas que se ha infectado.

Aunado a ello, difícil analizar una muestra representativa de la población ya que esto puede sesgar los resultados, ya que el número de personas diagnosticadas erróneamente con coronavirus, llamados falsos positivos, puede ser mayor que el número real de personas infectadas, dando nuevamente ideas erradas.

Sensibilidad de las pruebas de anticuerpos

Para entenderlo mejor, podemos si una prueba de anticuerpos tiene una sensibilidad del 99 por ciento, esto quiere decir que, estadísticamente, uno de cada 100 resultados es un falso positivo.

Visto desde otro punto, si el 50 por ciento de una población se infecta, esta prueba podría sugerir que el 51 por ciento de las personas tienen anticuerpos, lo cual es una estimación bastante acertada.

Sin embargo, si los que se han infectado representan apenas el 0.1 por ciento de la población, la prueba indicará que cerca del 1 por ciento se ha infectado, lo cual es 10 veces más que la realidad.

Un estudio ajustado

Tal es el caso de un estudio realizado en el condado de Santa Clara, California, que afirmó que hasta 4 por ciento de las personas allí se habían infectado con el coronavirus, lo cual representa 85 veces la cifra oficial.

Partiendo de ello, el equipo estimó que la mortalidad por COVID-19 en este condado es inferior al 0.2 por ciento, una tasa excesivamente menor que las manejadas que van de 0.7 y el 3.4 por ciento.

Los autores corrigieron los problemas mencionados al principio para este estudio, aunque para este caso las pruebas realizadas tenían una sensibilidad del 99,5 por ciento. Sin embargo, este tipo de enfoques ha sido muy criticado por expertos, y este en particular no ha sido revisando aún por otros científicos.

“No deberíamos hacer políticas basadas en comunicados de prensa hasta que los estudios se revisen adecuadamente”, advirtió Daniel Larremore de la Universidad de Colorado, Boulder. “Realmente importa que hagamos bien estas cosas”. Y es que si la verdadera sensibilidad de la prueba es solo ligeramente inferior al 98.5 por ciento, todos los positivos reportados serían falsos. He allí el gran reto para los matemáticos.

Referencia:

COVID-19 Antibody Seroprevalence in Santa Clara County, California. https://www.medrxiv.org/content/10.1101/2020.04.14.20062463v1