Los pacientes con COVID-19 severa –neumonitis asociada y/o síndrome de dificultad respiratoria aguda– tienen una inflamación pulmonar aumentada, secreciones mucosas espesas en las vías respiratorias, niveles elevados de citoquinas, daño pulmonar extenso y microtrombosis. Esta etapa tardía de la enfermedad es difícil de manejar, por lo que un gran número de pacientes fallece.

La gravedad de COVID-19, combinada con su propagación pandémica, ha ejercido una presión sin precedentes en los sistemas de salud, por lo que se necesitan urgentemente estrategias de tratamiento. La infección por el coronavirus es la causa de COVID-19, pero la aparición de los síntomas severos se deben a una respuesta inmune exacerbada y poco comprendida del huésped conocida como tormenta de citoquinas.

Niveles más altos

Los resultados de un reciente estudio llevado a cabo por científicos de la Universidad de Michigan sugieren que esta respuesta inmune exacerbada del huésped en pacientes con COVID-19 grave se centra en la activación aberrante de los leucocitos más comunes en la sangre periférica: los neutrófilos.

El estudio evidenció que los pacientes con infección por COVID-19 tienen niveles más altos de trampas extracelulares de neutrófilos.

Para contener las infecciones, los neutrófilos liberan las trampas extracelulares de neutrófilos (NET, por sus siglas en inglés), redes extracelulares de cromatina, proteínas microbicidas y enzimas oxidantes. Sin embargo, cuando no se regulan adecuadamente, las NETs tienen el potencial de propagar la inflamación y la trombosis microvascular, incluso en los pulmones de los pacientes con síndrome de dificultad respiratoria aguda.

Para el estudio, el equipo de investigación analizó muestras de sangre de 50 pacientes con COVID-19, en quienes midieron tres marcadores comúnmente usados para detectar restos de NET en la sangre (ADN libre de células, MPO-ADN y Cit-H3), encontrando elevaciones significativas en los tres, lo que evidencia que los pacientes con infección por COVID-19 tienen niveles más altos de trampas extracelulares de neutrófilos.

¿Un objetivo terapéutico?

Adicionalmente, los análisis revelaron que los sueros de COVID-19 son potentes estimuladores de la NETosis –un tipo inflamatorio de muerte celular de neutrófilos– cuando se añaden para controlar los neutrófilos. En conjunto, estos datos proporcionan pruebas de que COVID-19, al menos en los pacientes hospitalizados, es un estado “pro-NETótico”.

Los investigadores sugieren que los síntomas severos en pacientes con COVID-19 se vincula con la activación aberrante de los leucocitos más comunes en la sangre periférica: los neutrófilos.

A la luz de la pandemia de COVID-19, explican los investigadores, hay una necesidad urgente de entender mejor qué causa la inflamatoria tormenta de citoquinas y los coágulos de sangre desencadenados por la infección del SARS-CoV-2, lo que conduce a la insuficiencia respiratoria y a la necesidad de ventilación mecánica en muchos pacientes.

En resumen, señalan los autores del estudio, estos resultados revelan altos niveles de NET en muchos pacientes con COVID-19, un factor que puede contribuir a la liberación de citoquinas y a la insuficiencia respiratoria consecuente.

Los investigadores precisan que estudios futuros deben investigar el poder predictivo de las NETs circulantes en cohortes longitudinales, y determinar hasta qué punto pueden ser objetivos terapéuticos novedosos en los casos de COVID-19 graves.

Referencia: Neutrophil extracellular traps in COVID-19. JCI Insight, 2020. http://doi.org/10.1172/jci.insight.138999