La enfermedad coronavírica COVID-19, como pandemia, ha llevado a muchos investigadores de diferentes campos biomédicos a buscar tratamientos para atender a los pacientes infectados con el virus. Sin embargo, hasta la fecha no se ha descubierto un tratamiento estándar para esta enfermedad.

Dada esta carencia, prevenir la forma de infección respiratoria aguda grave de COVID-19, como la fase más peligrosa de esta enfermedad, es la única herramienta disponible para minimizar el riesgo de mortalidad. A este respecto, el tratamiento de inmunomodulación basado en células madre mesenquimales (MSC) se ha propuesto como un enfoque terapéutico adecuado.

Enfoque prometedor

En este sentido, un equipo de investigadores de la Universidad de Lund en Suecia, ha desarrollado células madre mesenquimales específicas de pulmón para tratar la inflamación pulmonar y la fibrosis, lo que puede ser el avance necesario para el tratamiento de los problemas respiratorios graves relacionados con COVID-19.

Los investigadores creen que la terapia con células madre tiene el potencial de salvar vidas y reducir la gravedad del daño pulmonar en pacientes con COVID-19 en estado crítico.

Estudios recientes muestran que las células madre específicas de los pulmones reducen significativamente la inflamación y el daño al tejido pulmonar. Los investigadores han evidenciado que una vez se realiza el trasplante intravenoso de MSC, se acumula una población significativa de células madre en el pulmón, que junto con el efecto inmunomodulador, protegen las células epiteliales alveolares, recuperan el microambiente pulmonar, previenen la fibrosis y contrarrestan la disfunción pulmonar.

Sobre la base de estos resultados preclinicos, los investigadores creen que un tratamiento con MSC tiene el potencial de salvar vidas y reducir la gravedad del daño pulmonar en pacientes con COVID-19 en estado crítico.

Una fuente alternativa

Aunque el enfoque es prometedor, la disponibilidad limitada de MSC restringe su uso. No obstante, se ha propuesto el líquido amniótico –líquido protector que rodea a un bebé nonato– como una fuente alternativa de MSC.

Con esto en mente, el equipo de investigación desarrolló un método de varios pasos, que incluye un dispositivo de recolección único y nuevas técnicas de recolección y procesamiento de células, lo que permite la recolección segura de líquido amniótico a término, y con ello disponer de cantidades prácticamente ilimitadas de MSC.

Investigadores desarrollaron células madre mesenquimales específicas de pulmón para el tratamiento de los problemas respiratorios graves relacionados con COVID-19.

Las células madre que se encuentran en el líquido amniótico se reproducen mucho mejor que las del tejido adulto, lo que significa que su calidad también es mejor. Este es un gran cambio para el campo de células madre en general, ya que se pueden utilizar más células.

En referencia al tratamiento con MSC, el investigador Niels-Bjarne Woods, afiliado al Centro de Células Madre del Departamento de Medicina Molecular y Terapia Genética de la Universidad de Lund y autor principal del estudio, señaló:

“Esta no es una vacuna para COVID-19, sino un tratamiento para aquellos que ya se han enfermado, especialmente para los más graves. Si tenemos la oportunidad de realizar rápidamente ensayos clínicos, podemos tener un tratamiento listo para los pacientes mucho antes de que haya una vacuna”.

Referencias:

Mesenchymal Stem Cell Therapy for COVID-19: Present or Future. Stem Cell Reviews and Reports, 2020. https:// doi.org/10.1007/s12015-020-09973-w

Term amniotic fluid: an unexploited reserve of mesenchymal stromal cells for reprogramming and potential cell therapy applications. Stem Cell Research & Therapy, 2017. https://doi.org/10.1186/s13287-017-0582-6