Nuestro organismo es una de las máquinas más complejas que hay en la naturaleza. Cada pequeño proceso de nuestro cuerpo se complementa e interconecta con los otros para crear un flujo constante.

Por esto, cuando uno de los componentes falla, podemos experimentar un abanico de consecuencias mucho más amplio de lo que esperaríamos. Tal es el caso de la pérdida de audición y la posterior falla de muchos otros procesos cognitivos que parecieran no estar directamente relacionados.

Para medir específicamente la relación entre los problemas auditivos y la memoria, el Departamento de Neurofisiología la Universidad Ruhr de Bochum (Alemania) realizó un estudio. Este se publicó en Cerebral Cortex y estuvo a cargo de la profesora Denise Manahan-Vaughan, Daniela Beckmann, Mirko Feldmann y Olena Shchyglo.

La audición, la memoria y el hipocampo

La investigación estuvo enfocada en dos elementos particulares. El primero fue la aparición de la pérdida de audición hereditaria en ratones. Luego, el segundo fue el efecto que esta podía causar en el hipocampo, la sección del cerebro que utiliza un proceso conocido como plasticidad sináptica para fijar los recuerdos en la memoria.

Para esto, estudiaron la densidad de los receptores de neurotransmisores en el cerebro que actúan en la formación de la memoria. Sumado a ello, tomaron en cuenta la dependencia del hipocampo de la información sensorial para formar los recuerdos. Finalmente, lograron establecer un enlace entre los problemas de audición de los ratones y sus posteriores fallas de memoria.

Más problemas de audición, menos capacidad para recordar

En resumen, se pudo encontrar una relación inversamente proporcional entre estos dos elementos. A medida que los problemas auditivos se hacían más fuertes, menos eficiente era la plasticidad sináptica en el hipocampo. Por lo que, la formación y retención de memorias comenzó a mostrar deficiencias.

¿Por qué pasa esto?

Como ya lo mencionamos, la plasticidad sináptica del cerebro comenzó a presentar fallas. Esto se dio como una consecuencia de los constantes cambios que sufrieron los receptores de neurotransmisores de las regiones sensoriales de la mente.

Dichos elementos comenzaron a varias constantemente en distribución y densidad. Lo que, a su vez, desencadenó que la capacidad de recordar de los ratones se viera interrumpida.

Finalmente, el equipo de investigación llegó a la conclusión de que estos cambios de distribución se convirtieron en algún tipo de interferencia cognitiva. Podría compararse esta situación a cuando un audio tiene estática, el mensaje llega, pero está corrompido y más difícil de entender. Por lo que, el cerebro no es capaz de interpretar y almacenar la información de forma usual.

El deterioro cognitivo y la pérdida de audición

En general, este problema tiene que ver con que, con la restricción de la audición, el hipocampo comienza a recibir información “incompleta”. Debido a lo que debe esforzarse más por procesarla y entenderla.

Esto, a la larga, puede traducirse en lo que se conoce como sobrecarga cognitiva. Durante esta, la mente pone más esfuerzo del usual en captar la información de la situación actual. Lo que luego se traduce en que otras áreas del cerebro, como la retención a largo plazo, queden descuidadas y no se desempeñen de la mejor manera.

Asimismo, el aislamiento que puede producir en las personas un problema auditivo –ya que dejan de tratar de escuchar todo lo que dicen los demás– termina generando otro problema opuesto. En este caso, el cerebro comienza a tener mucho tiempo libre por la falta de interacciones y, entonces, sus capacidades de interpretación y almacenamiento de información comienzan a mermar por la falta de uso, tal como con cualquier otro órgano que no se utilice en el cuerpo.

Como un dato extra, otra investigación realizada en el 2015 y publicada en Journal of the American Geriatrics Society demostró que es posible frenar el deterioro cognitivo con la utilización de audífonos especiales.

En su estudio, las personas con deficiencia auditiva que usaron los aparatos de ayuda mostraron una mengua de sus capacidades cognitivas equivalente a la de aquellos son problemas de audición. Por lo que, podemos ver probado nuevamente que un proceso es perfectamente capaz de influir en otro y, también, que tenemos formas contrarrestar o alterar el resultado de estos efectos.

Referencias:

Hippocampal Synaptic Plasticity, Spatial Memory, and Neurotransmitter Receptor Expression Are Profoundly Altered by Gradual Loss of Hearing Ability: https://doi.org/10.1093/cercor/bhaa061

Self‐Reported Hearing Loss, Hearing Aids, and Cognitive Decline in Elderly Adults: A 25‐Year Study: https://doi.org/10.1111/jgs.13649