Pese que atender la pandemia de COVID-19 y limitar los contagios son la prioridad este año, hay otras enfermedades también peligrosas que merecen seguir teniendo atención para evitar mayores colapsos sanitarios. Una de ellas es la malaria.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) es consciente de ello, y en una declaración reciente advirtió que las restricciones que ha supuesto el brote pandémico de COVID-19 podría interrumpir severamente el acceso a las redes y medicamentos contra la malaria en el África subsahariana.

La peor parte es que, si no se toman medidas prudentes para solventar las dificultades de suministro, es probable que aumenten las muertes por dicha enfermedad en la región al punto de duplicarla.

Garantizar prevención y tratamiento contra la malaria durante la pandemia

La OMS ha solicitado a las autoridades de los países del África subsahariana, los cuales contienen casi el 95 por ciento de todos los casos fatales y no fatales de malaria en el mundo, que tomen previsiones en medio de la pandemia. Por ejemplo, distribuir cuanto antes herramientas de prevención como insecticidas, así como el tratamiento adecuado para atender a los pacientes diagnosticados.

“Las campañas masivas de control de vectores deberían acelerarse, asegurando la protección de los trabajadores de salud y las comunidades contra la transmisión de COVID-19”, dijo.

“Las interrupciones severas de las campañas netas tratadas con insecticida y el acceso a medicamentos antipalúdicos podrían conducir a una duplicación en el número de muertes por malaria en el África subsahariana este año en comparación con 2018”.

La agencia también citó un análisis de modelos que considera nueve escenarios en los que podría haber interrupciones en el acceso y suministro de las herramientas básicas para el control de la enfermedad durante la pandemia.

En el peor de estos casos, suspenderán todas las campañas de distribución de redes tratadas con insecticidas lo cual aumentaría la presencia de los mosquitos transmisores del parásito. Asimismo, habría una reducción del 75 por ciento en el acceso a medicamentos antipalúdicos efectivos.

Un incremento de las muertes por malaria

Así el incremento de mosquitos, la facilidad del contacto con los humanos y la poca disponibilidad de tratamiento para tratar a los que sean diagnosticados daría lugar a una aumento en el número de muertes. De no tomar las previsiones mencionadas, “la cifra estimada de muertes por malaria en el África subsahariana en 2020 alcanzaría 769,000”, dijo la OMS y los niños serían los más afectados.

Esta cifra es bastante alarmante: representa el doble del número de muertes reportadas en la región en 2018, lo cual implicaría un retroceso importante en la contención de la enfermedad, volviendo a los niveles de mortalidad por malaria de hace dos décadas.

Las consecuencias serían particularmente graves para los niños menores de cinco años, ya que, de esta cifra estimada, estos representarían más de dos tercios de todas las muertes por malaria registradas en 2018.

Sin embargo, el llamado no es solo para los países del África subsahariana, sino para todo el mundo: es necesario mantener los servicios de inmunización en todo el mundo para garantizar que las medidas implementadas para detener la pandemia no den lugar a un resurgimientos de otras enfermedades controladas antes del COVID-19.

Referencia:

WHO warns malaria deaths could double during virus pandemic. https://medicalxpress.com/news/2020-04-malaria-deaths-virus-pandemic.html