El primer caso de la enfermedad COVID-19, causada por el coronavirus SARS-CoV-2, se notificó el 1 de diciembre de 2019 en la ciudad de Wuhan en China. Desde entonces, en todos los países de Europa –y prácticamente de todo el mundo– se han reportado infecciones, las cuales han causado miles de muertes.

Según el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC), los primeros casos de infecciones por el SARS-CoV-2 en Europa se notificaron en la semana del 26 de enero al 1 de febrero, con 5 casos en Francia, 4 casos en Alemania, 2 casos en Italia, 2 casos en el Reino Unido y 1 caso en Finlandia.

Gran potencial de transmisión

En España, los dos primeros casos se notificaron durante la semana siguiente (del 2 a 8 de febrero), el primero en La Gomera (Islas Canarias) y otro en Mallorca (Islas Baleares). Los siguientes 5 casos notificados tenían un historial de viajes a Italia y se detectaron en Tenerife (Islas Canarias), Cataluña, Castellón (Comunidad Valenciana) y Madrid antes del 26 de febrero.

En los dos días siguientes, las autoridades sanitarias españolas informaron 18 nuevos casos en las Islas Canarias, Cataluña, Andalucía y la Comunidad Valenciana y en la semana del 1 al 7 de marzo se notificó un total de 261 casos confirmados en todo el país. Para la fecha (23 de abril), España figura entre los países más afectados por la pandemia del coronavirus, con 213.024 casos confirmados y 22.157 muertes.

El estudio corrobora que el coronavirus ya circulaba entre los españoles antes de lo que se creía, al menos un mes antes de que las autoridades implantaran las medidas de contención.

A fin de comprender mejor las dinámicas de transmisión del coronavirus en España, un equipo de investigadores de Centro Nacional de Microbiología del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), realizó un análisis filogenético examinando datos de la plataforma GISAID, una organización sin fines de lucro que proporciona acceso público a la colección más completa de secuencias genéticas.

Los genetistas han identificado tres grandes familias del coronavirus, el clado S, V y G. La situación en Europa parece estar dominada por los tres, aunque el clado G es el más prevalente hasta ahora. Adicionalmente, los análisis han revelado que el código genético del coronavirus está conformado por unos 30.000 dígitos y que el virus es capaz de hacer hasta 100.000 copias de sí mismo en solo 24 horas, una vez que infecta una célula, lo que explica su gran potencial de transmisión.

Vías diferentes

Los investigadores del ISCIII analizaron 28 secuencias de genomas completos de muestras españolas, encontrando evidencia que, además de descartar la noción de un “paciente cero”, confirma “multitud de entradas” –hasta 15 vías diferentes– de personas infectadas desde otros países durante el mes de febrero.

A la fecha, España figura entre los países más afectados por la pandemia del coronavirus, con 213.024 casos confirmados y 22.157 muertes.

Esta observación corrobora que el coronavirus circulaba entre los españoles antes de lo que se creía, al menos un mes antes de que las autoridades implantaran las medidas de restricción de movilidad y distanciamiento social.

El investigador Francisco Díez Fuertes, autor principal del estudio, indicó que “al menos dos de estas vías de entrada del virus promovieron la aparición de conglomerados transmitidos localmente, con la posterior difusión a por lo menos otros seis países”.

En última instancia, los autores resaltan que los estudios sobre la dinámica de la transmisión viral son cruciales para mitigar la pandemia porque pueden ayudar a las autoridades de salud pública a identificar las vías de transmisión viral, orientar las medidas de respuesta y evaluar el funcionamiento adecuado de los sistemas de vigilancia.

Referencia: Phylodynamics of SARS-CoV-2 transmission in Spain. bioRxiv, 2020. https://doi.org/10.1101/2020.04.20.050039