El contagio del coronavirus no se detiene, con más de 2.5 millones de infectados el SARS-CoV-2 continúa flagelando a la población del mundo. Algunos países ya han implementado medidas estrictas para restringir la dispersión de virus. Otros se encuentran definiendo cuáles serían los mejores lineamientos para limitar su propagación.

Además de esto, otros procesos de seguimiento y rastreo del coronavirus ya se están llevando a cabo. Esto con la intención de detectar y contrarrestar las cadenas de contagio antes de que se hagan demasiado extensas o se ramifiquen.

Por los momentos, cada nación ha estado aplicando su enfoque particular sobre esta materia. Ahora, el magnate Bill Gates a través de un comunicado en su blog GatesNotes ha dado su perspectiva sobre la situación del COVID-19. Su publicación pasea por todos los puntos de interés del coronavirus, incluida una sección dedicada al entendimiento de los métodos de seguimiento utilizados ahora.

El mundo occidental no podrá copiar los métodos del oriental

Un par de historias de éxito destacadas por sus procesos de contención y seguimiento del contagio del coronavirus se encuentran en el oriente. Por una parte, China, el primer país en reportar la aparición del COVID-19 mostró que sus estrictas medidas dieron frutos. Dentro de estas, se incluyeron restricciones fuertes a la movilidad de sus ciudadanos y también la orden de revelar información privada sobre sus movimientos y contactos.

Con una perspectiva bastante similar, Corea del Sur se encargó de hacer pruebas y seguimientos generalizados en toda la población posiblemente afectada. De esta forma, rápidamente fueron capaces de detectar quiénes tenían la necesidad de recibir atención médica y quienes debían mantenerse aislados.

Asimismo, otra área que ha mostrado un éxito rotundo ha sido Singapur. A pesar de su temprano contagio, hasta la fecha su reporte de casos aún no llega a los 12 mil individuos. Por si fuera poco, hasta ahora, solo se han reportado 12 muertes en el territorio. Esta nación implementó medidas incluso más radicales y veloces que las anteriores, por lo que fue capaz de frenar la dispersión antes de que llegara a cifras incontrolables.

Todos estos procesos mostraron ser altamente efectivos, pero implicaban una disrupción clara en la privacidad de los ciudadanos y el rastreo de estos hasta con sistemas de GPS. Gates, en su escrito, comenta que ve poco probable que el occidente copie este tipo de modelos. Por su parte, considera que es muy posible que las naciones de este lado del mundo opten por alternativas híbridas que les permitan hacer seguimientos sin irrumpir en la vida privada de su población.

Las ventajas del enfoque alemán

Gates considera que el enfoque que actualmente utiliza Alemania podría ser luego copiado por más naciones. Los procedimientos actuales de este país incluyen entrevistas a todos los afectados por el COVID-19 y el uso de una base de datos general para asegurar que todos los contactos y casos sospechosos se someten a las pruebas y seguimientos necesarios.

El poder detectar a los individuos potencialmente contagiosos con antelación implica que también se les puede brindar atención con más rapidez. En consecuencia, se les puede solicitar que se aíslen con prontitud y realizar la prueba de despistaje lo antes posible para saber si la persona ha sido en efecto contagiada o no. Asimismo, esto permite establecer los patrones de infección que llevan a desarrollar mejores estrategias de contención dependiendo de cada zona que se encuentre afectada.

¿Y la privacidad?

Incluso en Alemania, cuando una prueba de COVID-19 da positivo, el doctor está en la obligación legal de reportar esto a los organismo de sanidad del país. Luego, son estos los que se ponen en contacto con el paciente y llevan a cabo todos los procesos de aislamiento de este y de detección contactos recientes con los que comunicarse para descartar un posible contagio.

Los países que adquieran esta modalidad se verán en la necesidad de contar con una fuerza de trabajo mayor a la actual. En estos momentos, ni siquiera con la disposición de todos los profesionales de la salud, las naciones contarían con los suficientes individuos para llevar a cabo las entrevistas y hacer los seguimientos con las bases de datos.

Por esto, surge una nueva necesidad de capacitar a un nuevo tipo de personal, uno que se dedique exclusivamente al seguimiento del coronavirus. En Estados Unidos, el poblado de Massachusetts ya ha puesto en marcha esta iniciativa al comenzar un programa de capacitación para al menos 1.000 personas que luego puedan desempeñarse como rastreadores de las cadenas de contagio del COVID-19.

La llegada de este nuevo personal y de este sistema de rastreo puede ocasionar que las personas sientan su privacidad invadida. Para evitar que esto se convierta en un problema, las capacitaciones deberán incluir políticas de discreción que impliquen que los voluntarios no podrán revelar ninguno de los datos a los que tengan acceso durante sus labores.

“La primera pandemia moderna”

Este es el nombre por el que Gates ha identificado su escrito. Para cerrar, dedicó un momento para reflexionar sobre que “la pandemia de COVID-19, la primera pandemia moderna, definirá esta era”. Este momento se convertirá en un punto resaltante de nuestra historia ya que “Nadie que viva la pandemia la olvidará”.

Ha declarado que, igual que la Segunda Guerra Mundial marcó una generación la Pandemia I, también lo hace con esta. Después de hacer todo su recuento sobre los puntos de interés sobre el COVID-19, sus efectos, sus posibles tratamientos, sus métodos de contención y afines, resaltó: “La enfermedad está afectando desproporcionadamente a las comunidades más pobres y a las minorías raciales.”

Con esto, recalcó lo importante que es ofrecer ayuda a los sectores más necesitados, que tienen menos medios para protegerse de la enfermedad. Asimismo, declaró que tanto él como su esposa, Melinda, están “impresionados con la forma en que el mundo se está uniendo para pelear esta lucha”.

Está claro que el mundo aún no está cerca de superar la crisis. Además, los países todavía tienen que pulir sus planes de acción para evitar que el impacto del coronavirus sea tan fuerte sobre sus poblaciones. Mientras tanto, Gates culmina su texto con una nota de esperanza y ánimo comentando: “Hay tantos héroes para admirar en este momento, incluidos los trabajadores de salud en la línea del frente” que “cuando el mundo finalmente declare que la Pandemia I se ha acabado, tendremos que agradecerles a todos”.