Mientras que la situación del coronavirus continúa, los organizadores del Festival de Cine de Toronto (TIFF) se discuten la posibilidad de realizar una versión híbrida del evento, pero en ningún momento cancelarlo por completo.

Según la exclusiva publicada por Variety, el director artístico Cameron Bailey afirma que el evento de cine más grande de América del Norte está “a todo vapor” aun cuando la cuarentena preventiva fue extendida y se desconoce cuándo específicamente saldremos de nuestras casas para romper con el distanciamiento social.

Por su original fecha pautada para septiembre, los organizadores del TIFF siguen manteniendo fuertemente su decisión de no mover la fecha, incluso si eso se traduce en espacio más pequeño, audiencias de menor afluencia de personas o, en el peor de los casos, ningún asistente.

Toronto necesita que el festival se realice

De acuerdo a lo que comentan a Variety, el equipo detrás del festival ya se encuentra trabajando en una posibilidad para llevar a cabo el evento: de forma virtual o a través de una transmisión, lo que sea necesario para no tener que cancelar el evento o cambiar la fecha.

“Sabemos que hay muchos miembros de la industria y delegados que no podrán viajar a Toronto porque vienen de todo el mundo. Será una versión modificada del festival. Vamos a considerar hacer algún tipo de distanciamiento social. Tal vez no son seis pies [de separación], pero tal vez haya un asiento en el medio”.

Por su parte, la directora ejecutiva y codirectora de TIFF Joana Vicente afirmó que posponer de forma definitiva el evento “no es una posibilidad” en este momento.

Adicionalmente, Bailey aseguró que a pesar de las restricciones existentes en Estados Unidos y Canadá los estudios están muy ansiosos, y están haciendo todo lo que sea para hacerles llegar la información de sus producciones.

“Vamos a seguir lo que sucede con las pautas de salud pública, por supuesto, y eso determinará más. Esperamos que a mediados de junio, digamos, podamos hacer una llamada [en cuanto a] en qué dirección nos estamos inclinando. Pero haremos un festival este año”.

Como en otras oportunidades, algunos se preguntarán cuál es el mayor problema de cancelar un festival de cine. De esa misma forma, les responderemos que toda una industria depende de eventos como estos, y más allá de la industria, hay ciudades que no se pueden dar el lujo de perder esos ingresos.

Para Toronto, el TIFF forma una gran parte de los ingresos de la ciudad y ayuda a financiar muchas otras iniciativas, por lo que cancelarlo sería una gran pérdida que significaría una crisis.