La pandemia del coronavirus claramente ha afectado a todo el planeta. Con mayores o menores números de infectados, cada nación ha tomado como una responsabilidad el detener el contagio de la enfermedad.

Sin embargo, no todos lo han hecho de la misma forma e, incluso, algunos han sido criticados por sus métodos alternativos. Tal ha sido el caso de Suecia que, en contra de lo realizado por el resto del mundo, ha optado por no declarar una cuarentena nacional.

De hecho, ni siquiera han cerrado sus fronteras ni suspendido actividades comerciales o académicas como sí lo han hecho en muchos otros países. Todo esto parte de la idea de crear una estrategia donde la responsabilidad individual de cada ciudadano sea la protagonista.

Para la fecha, el porcentaje de mortalidad en Suecia por el COVID-19 es de 131 individuos por cada millón de infectados. Este casi triplica el de Dinamarca (de 55 por cada millón) y es por poco 10 veces el de Finlandia (13 por cada millón). Claramente, los números señalan un mayor riesgo en estas estrategias, pero Suecia aún las ampara. Por ello, Anders Tegnell, epidemiólogo de la Agencia de Salud Pública de Suecia detrás de la creación de estas medidas ha tenido una entrevista con la revista Nature en la que defiende las decisiones tomadas por el país sueco.

¿Por qué se han aplicado justamente estas medidas?

Anders Tegnell, epidemiólogo de la Agencia de Salud Pública de Suecia.

Una de las primeras preguntas que puede venir a nuestra mente es por qué se han aplicado justamente estas medidas. La lógica casi nos dice que hacer esto es arriesgar demasiado. Sin embargo, para los suecos esto no se aplica tanto.

Detrás de esta decisión existe un claro factor que se inclina a la protección de la economía. Sin embargo, no es el único motivo por el que las acciones de Suecia han sido tan distintas a las del resto del mundo.

Según lo comentado por Tegnell, de hecho, existe una base legal que ha fomentado estas medidas. En la actualidad, bajo las actuales leyes del país sueco, el gobierno no cuenta con las bases para ordenar medidas drásticas como el cierre de fronteras ni de ciudades.

Asimismo, cuenta con la posibilidad de aplicar cuarentenas a espacios particulares, como un hotel o una escuela. Pero, no tiene la potestad legal para instaurar una cuarentena generalizada en todo su territorio.

Por otro lado, las leyes sí refuerzan la responsabilidad individual que cada ciudadano tiene de no colaborar con la dispersión del virus. Debido a lo que, el énfasis de sus políticas está en mantener a estos informados sobre las medidas de prevención y confiar en la colaboración voluntaria de estos.

¿Demasiados riesgos?

Esto, por una parte, puede parecer inofensivo. Sin embargo, la verdad es que existe un gran riesgo asociado a esta estrategia, pone demasiadas vidas en riesgo. Por lo menos, así lo ve gran parte del mundo.

Tegnell ha respondido a estas críticas que la Agencia de Salud Pública “ha publicado modelos detallados región por región que llegan a conclusiones mucho menos pesimistas que otros investigadores en términos de hospitalizaciones y muertes por cada mil infecciones”.

Por lo que considera que realmente ese riesgo no está tan presente como el mundo piensa. No obstante, los números de afectados y fallecidos no son tan claros como Tegnell asevera.

Una muestra del problema: el caso de los asilos de ancianos

Un ejemplo de que estos riesgos están presentes es la situación actual que sufren los ancianatos de Suecia. En ellos se ha reportado una tasa de contagio y mortalidad particularmente alta con respecto al resto de la población.

Mucho de esta situación se podría haber evitado si las medidas de contención hubieran sido más estrictas. Tegnell, a pesar de sus declaraciones anteriores, incluso reconoce que esta ha sido un área con la que habrían debido tener más cuidado. Comenta que la Agencia de Salud Pública debería haber desarrollado planes de acción más claros por los que los ciudadanos se pudieran regir alrededor de estos centros vulnerables a la enfermedad.

¿Cómo la Agencia de Salud Pública de Suecia llegó a esta decisión?

Para poder determinar qué planes se llevan al público, la Agencia de Salud Pública tiene reuniones todos los días. Al menos 15 miembros de esta se encuentran regularmente para discutir las medidas, su alcance y su efectividad. De este modo, se pueden hacer las modificaciones pertinentes incluso de forma diaria si llega a ser necesario.

Asimismo, por lo menos dos veces a la semana la Agencia se comunica con las autoridades regionales en todo el país. Gracias a ello, estas pueden tener la información más actualizada y mantener a sus ciudadanos al tanto de las más recientes medidas y las novedades en cuanto a la prevención del COVID-19.

Aún no hay muchas bases científicas para soportar esta estrategia

Tegnell, cuando se le preguntó sobre las bases científicas que sustentan las medidas, ha admitido que en la actualidad no existen muchas. Comentó que la Agencia se dirigió a otros países de la Unión Europea para pedir apoyo con información e investigaciones sobre los progresos que las cuarentenas han tenido en sus territorios, pero que los datos obtenidos de esto han sido pocos.

Aun así, considera que declarar ya cuarentenas y cierres de fronteras “es ridículo, porque el COVID-19 está ahora en cada país europeo”. Por lo que, mantiene su opinión de que, en este momento, medidas de control interno como las de Suecia serían más eficientes que estos movimientos masivos.

Aún no es posible saber qué tan efectivas han sido las medidas

A pesar de todas sus declaraciones, Tegnell también ha dicho que aún es demasiado pronto para saber si las medidas de Suecia han sido totalmente efectivas. Ha expresado que sabe que cada país está simplemente buscando un modo de controlar el contagio, que en algún momento se alcanzará la “inmunidad de rebaño” y que Suecia simplemente busca llegar a ella de una manera distinta. Dicha Herd Immunity ya ha causado polémica también en el mundo por los altos riesgos que implica perseguirla.

Aun así, comenta que se han visto cambios positivos, como la disminución de reportes del norovirus invernal y de la gripe estacional, lo que implica que las medidas de prevención e higiene están siendo acatadas. “Nuestra estrategia ha tenido un efecto real” concluyó. Pero, ¿será suficiente? Eso solo el tiempo lo dirá.

Referencia:

‘Closing borders is ridiculous’: the epidemiologist behind Sweden’s controversial coronavirus strategy: doi: 10.1038/d41586-020-01098-x