Las epidemias de enfermedades infecciosas ocurren de diferentes maneras, dependiendo del agente que las cause, de la estructura social y económica del tiempo en que ocurran, y del seguimiento y efectividad de las medidas de contención que se tomen.

Sin embargo, la historia ha demostrado una similitud entre ellas: brotes adicionales posteriores. Por ejemplo, la pandemia de gripe H1N1 de 1918 que mató a más de 50 millones de personas ocurrió en múltiples olas que, desafortunadamente, fueron más graves que las primeras.

Asimismo, otras pandemias de gripe como las de 1957 y 1968 tuvieron múltiples olas, y como ejemplo reciente tenemos el de la pandemia de influenza A H1N1 que inició en abril de 2009 y tuvo una segunda ronda de brotes en los Estados Unidos y el hemisferio norte tempano.

El actual brote de COVID-19, una enfermedad causada por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2, presuntamente inició a mediados de diciembre de 2019, y tras meses de propagarse por todo el mundo y convertirse en una pandemia, las autoridades se encuentran debatiendo sobre cuán conveniente es levantar las medidas restrictivas aplicadas hasta ahora para contenerla.

La urgencia de volver a las actividades laborales y educativas presenciales radica en intentar recuperar las economías más afectadas. Sin embargo, el costo podría ser aún más elevado de lo que se ha visto hasta ahora ya que hay un alto riesgo de que ocurra un segundo brote como en las pandemias anteriores.

Los primeros indicios de próximos brotes de coronavirus

Hace un par de días, Singapur informó un repentino resurgimiento de la infección de COVID-19 a pesar de que en un principio, este destacó como uno de los países con mejor manejo del brote.

A pesar de que el país asiático hizo énfasis en la rápida localización de contagios en su población, la enfermedad ha vuelto a resurgir y en grandes cantidades. Este lunes las autoridades confirmaron 1,426 nuevos casos, la mayoría de los cuales corresponden a inmigrantes establecidos en instalaciones con condiciones de higiene inadecuadas y comedores compartidos.

Otro ejemplo es Alemania, que al final de la semana pasada, experimentó un alza en el número de infecciones a pesar de que había sido elogiado también por su éxito en el manejo del brote a través del rastreo de casos.

Y por supuesto, no podía faltar China. A pesar de que los datos suministrados por las autoridades indican que pudieron contener el brote más rápido evitar muchos más muertes de las que han ocurrido en países como Italia, España y Estados Unidos, los últimos reportes indican que ha habido un aumento en los casos en el norte del país asiático.

¿Cuánto combustible queda para el coronavirus?

Justin Lessler, profesor asociado de epidemiología en la Universidad Johns Hopkins, escribió en marzo un interesante artículo para el Washington Post en el que a través de una metáfora, asoma la posibilidad de que un segundo brote sea menos letal que el primero. “Las epidemias son como incendios. Cuando el combustible es abundante, se enfurecen sin control, y cuando es escaso, arden lentamente”, señaló.

“Los epidemiólogos llaman a esta intensidad la “fuerza de infección”, y el combustible que la impulsa es la susceptibilidad de la población al patógeno. Como las repetidas oleadas de la epidemia reducen la susceptibilidad (ya sea a través de la inmunidad completa o parcial), también reducen la fuerza de la infección, disminuyendo el riesgo de enfermedad incluso entre aquellos sin inmunidad”.

Dicho de manera más directa, la proporción de individuos susceptibles e inmunes en una población al final de un brote es lo que determina la magnitud potencial de una ola posterior.

Y en efecto, el coronavirus ha cobrado cientos de miles de vidas en todo el mundo en menos de medio año, y en algunos países aún no han llegado al pico del brote en estas fechas, mientras otros ya plantean la posibilidad de levantar las restricciones.

Y si bien buena parte de las muertes ha sido atribuida a grupos vulnerables, aún no se sabe cuánto “combustible” habría disponible para un segundo brote. En ausencia de vacuna, el mundo entero sigue siendo vulnerable.

Referencia:

Will there be a second wave of coronavirus? https://www.theguardian.com/world/2020/apr/20/will-there-be-second-wave-of-coronavirus