La conexión e interacción con otros es fundamental para el bienestar de los seres humanos, pero con la llegada de la pandemia de coronavirus el contacto físico está desaconsejado. Es por ello que muchos gobiernos han implementado el distanciamiento social para aplanar la curva de contagios de COVID-19.

Ahora las personas deben quedarse en casa, pudiendo salir únicamente para actividades indispensables como la compra de alimentos, medicinas, y pasear a las mascotas. Y ha sido así como muchas parejas han quedado juntas dentro de la misma casa, mientras que muchas otras quedaron separadas y demasiado lejos como para si quiera cruzarse a la hora de hacer las compras.

Algunos han logrado adaptarse, pero otros han experimentado la parte negativa del confinamiento de manera más intensa. Tristeza, sensación de soledad, miedo, depresión, ansiedad, aumento en los informes de abuso doméstico, y junto con ello, la falta de actividad sexual.

Y a pesar de que ha pasado muy poco tiempo, las autoridades están debatiendo la posibilidad de levantar las restricciones y el confinamiento. Pero por el momento las medidas se mantienen, y muchas personas podrían estar sin actividad sexual física durante un tiempo indefinido. ¿Qué efecto puede tener esto?

Uso de tecnología para obtener placer sexual

Diferentes medios han informado que las personas han recurrido a tecnologías digitales no solo para mantenerse en contacto con sus amistades y pareja, sino también para obtener placer sexual durante la pandemia.

Una de las formas más comunes es la visualización de pornografía, que ya era bastante popular antes del confinamiento en casa. De hecho, el sitio web de pornografía Pornhub informó un incremento exponencial de sus visitas durante esta crisis sanitaria.

Sin embargo, la pornografía resulta insuficiente para muchos, y los juguetes sexuales también son muy populares, y sus ventas se han incrementado también. Aunque en este tema llaman la atención las modalidades más actuales, que permiten incluso que el uso de estos juguetes simule un contacto sexual directo con alguien más con ayuda del Internet.

Experiencias sexuales inmersivas a distancia

Las tecnologías también están evolucionando hacia experiencias inmersivas en las que la sensación táctil se combina con estímulos visuales para evocar un sentido del tacto más realista.

Las tecnología han evolucionado al nivel de permitir experiencias más inmersivas, que además de permitir el sexo a distancia con juguetes guiados por alguien más, permiten estímulos visuales más realistas que los que proporciona una cámara web.

Por ejemplo, dispositivos como el “Vstroker” y el enlace “Auto-Blow2” al porno de realidad virtual, donde imágenes de actos como sexo oral o penetración se sincronizan con la sensación física.

También podemos citar los dispositivos Teledildonic, que son juguetes sexuales con la opción de conexión a Internet, lo cual permite un uso más aproximado a un encuentro pasional físico: las personas pueden controlar el vibrador de su pareja simplemente usando una aplicación de teléfono móvil.

Las salas de chat, las videollamadas, e incluso las fiestas sexuales en línea son algunas de las modalidades más populares. Pero lo cierto es que Internet tiene alternativas para todos los gustos, y las personas también pueden recurrir a avatares que no necesariamente corresponden a la forma humana para encontrar placer sexual en línea, sin necesidad de cámaras web.

Los riesgos del sexo en línea

Sin embargo, no todo es color de rosa. A pesar de que dentro de esta crisis muchas personas han encontrado una forma de satisfacerse sexualmente en los recursos digitales y los juguetes físicos, igual existen riesgos.

Por ejemplo, el hábito actual de compartir imágenes o videos eróticos a través de plataformas de mensajería deja abierta la posibilidad de quedar expuestos sin haberlo deseado, ya sea por la difusión no consensuada del contenido a otras personas, o por simples errores en el manejo de las aplicaciones, correos y configuraciones de privacidad en los teléfonos.

Por ejemplo, el uso de plataformas populares como Zoom, que permite hacer videoconferencias, para encuentros digitales sexuales conlleva un alto riesgo de exposición no deseada debido al hackeo que experimentó recientemente.

El tema de la privacidad en Internet es bastante polémico desde hace varios años, y este acontecimiento en particular abrió sospechas sobre otras empresas relacionadas con el placer sexual a distancia. Dos de estas fueron demandadas recientemente por recopilar datos íntimos sobre sus usuarios, como la temperatura corporal y la frecuencia de vibración durante el uso de los dispositivos.

Lo cierto es que el COVID-19 ha logrado despertar la curiosidad de muchos sobre el uso de aplicaciones de citas para chatear y coquetear a distancia, hacer sexting y establecer conexiones que serían prácticamente imposibles actualmente. ¿Pero podría esto sustituir la satisfacción de los encuentros sexuales físicos?

Referencia:

Online sex parties and virtual reality porn: Can sex in isolation be as fulfilling as real life? https://medicalxpress.com/news/2020-04-online-sex-parties-virtual-reality.html