Los secadores de aire a chorro que solemos encontrar en los baños públicos, de los centros comerciales y de los hospitales pueden dar a más de uno un sensación de seguridad ya que no tienen que tocar nada más para secar sus manos luego de lavarlas.

Sin embargo, la evidencia científica sugiere totalmente lo contrario. Un equipo de investigadores de la Universidad de Leeds y Leeds Teaching Hospitals NHS Trust del Reino Unido realizó un estudio que revela que el uso de toallas de papel es sustancialmente más efectivo que los secadores de aire a chorro para eliminar microbios de las manos.

¿Secadores de aire o toallas de papel?

Los investigadores se interesaron por determinar si métodos para secar las manos como el uso de los secadores con aire y toallas de papel mostraban diferencias en su eficacia para contener la propagación de los virus, más allá del ambiente de un baño en un hospital.

Reunieron a cuatro voluntarios para una simulación en la que contaminarían sus manos desnudas y sus manos vestidas con guantes usando un bacteriófago, es decir, un virus que puede infectar a las bacterias y exterminarlas. Se escogió este ente en particular por ser inofensivo para los seres humanos, con lo cual garantizarían su seguridad.

Los participantes no lavaron sus manos luego de contaminarlas con el bacteriófago a fin de simular manos mal lavadas, y las secaron usando toallas de papel o un secador de aire de chorro en un baño público de un hospital. Cada uno de ellos usó un delantal durante el experimento a fin de contar con un recurso con el cual medir la contaminación del cuerpo y la ropa durante el secado de manos.

Además, los investigadores tomaron muestras de las superficies de las áreas públicas y la sala del hospital después de que los voluntarios pasaron sus manos por ellas. Esto incluyó puertas, pasamanos de escaleras, botones de ascensor, sillas en áreas públicas, teléfonos, botones en los intercomunicadores de acceso a las salas, estetoscopios, sus propios delantales y los sillones que habían estado indirectamente en contacto con el delantal.

Toallas de papel reducen la contaminación

Fue así como descubrieron que tanto las toallas de papel como el secador de aire redujeron estadísticamente de manera significativa la contaminación viral a través de las manos. Sin embargo, hubo diferencias notorias entre el uso de un método y otro.

Los investigadores encontraron que 10 de las 11 superficies estudiadas mostraron una contaminación significativamente mayor después del uso del secador de aire en comparación con después del uso de toallas de papel.

Solo seis superficies mostraron contaminación con los virus bacteriófagos después de que los participantes secaran sus manos con dichas toallas, mientras que después de usar el secador de aire todas mostraron contaminación con el microbio. De hecho, la contaminación promedio de las superficies después del contacto con las manos fue más de 10 veces mayor con el uso de secador que con papel.

“Existen claras diferencias, según el método de secado de manos, en la contaminación microbiana residual de las manos y el cuerpo del sujeto. Estas diferencias en la contaminación se traducen en niveles significativamente mayores de contaminación por microbios después del secado por chorro de aire versus el uso de toallas de papel desde las manos y el cuerpo más allá del inodoro”.

Pocos lo saben, pero secar las manos es un paso importante en la contención de enfermedades, ya que puede minimizar la propagación de microbios peligrosos, sobre todo cuando el lavado de las mismas no ha logrado descontaminarlas por completo. Sin lugar a dudas, se trata de un hallazgo interesante y útil que debe ser tomado en cuenta en medio de la actual pandemia de COVID-19.

Referencia:

Small study shows paper towels much more effective at removing viruses than hand dryers. https://eurekalert.org/pub_releases/2020-04/esoc-sss041520.php