Para nadie es un secreto que el negocio de ser infuencer aumentó con el paso de los años, mientras que las plataformas de redes sociales se iban haciendo más y más necesarias en el día a día de la comunidad.

Sin embargo, así como muchas industrias se las han visto “grises” durante estos momentos de cuarentena preventiva y pandemia global por el coronavirus, la economía de los influencers también ha empezado a colapsar, marcando su primera recesión en un largo tiempo.

Si bien muchos nos estarán leyendo y dirán: “wow, qué raro pero yo los veo muy bien”, recuerden que en redes sociales es mucho lo que se aparenta y muy poco lo que es “real”.

Mas la verdad es que los acuerdos con sus marcas se han visto perjudicados por la estadía en casa, el envío de productos para “relaciones públicas” ha mermado y las publicaciones pagas están presentado retrasos.

Sin duda, no podemos afirmar que este “segmento” del mercado será de los más afectados durante y luego de que todo esto ocurra; no obstante, hay que admitir que esta cuarentena preventiva también dejará secuelas que harán que el negocio de la “influencia” cambie por completo.

El negocio puede zarpar o hundirse

Por su parte, Angela Seits –directora senior de información al consumidor y estrategia de participación de la agencia digital PMG– afirma que, así como en cualquier recesión económica, la industria de la influencia podría sobrevivir o no a estos días de crisis.

Definitivamente, este es un discurso que no se esperaba escuchar durante el 2020, ya que la economía de influencers siempre ha demostrado ser fuerte y constante; hasta el punto que un informe sobre marketing de influencers aseguró que este sector aumentaría hasta los $9.7 mil millones en este año 2020.

Pero una cosa era lo que se creía a principios del año y otra es a la que nos tenemos que enfrentar con la nueva pandemia por el coronavirus. Desde los influencers hasta los micro-influencers están presentando inconvenientes para seguir aumentando sus publicaciones llenas de glamour y branding.

“La pandemia está teniendo un gran impacto en la industria de influencia general, y probablemente tendrá efectos duraderos”, según Seits. Así como está ocurriendo con el cine, que se desconoce cómo afectará la “nueva forma” de estrenar cintas y verlas en casa.

Tampoco se sabe con certeza si las nuevas vías por las que las marcas han tenido que promocionarse, sin uso de influencers, los dejará a ellos en serios problemas.

Además, aunque para muchos sea evidente, por la situación que se está viviendo el dinero no sobra, más bien está faltando en algunos sectores. Con más razón las marcas desde el inicio de la cuarentena se han enfocado en priorizar en qué invertir y en qué no, y puede ser que para muchas el marketing de influencers no esté en el tope de la pirámide.

Como de costumbre, un momento de recesión es una situación de make it or break it, donde de verdad se demostrará la valía de algunas empresas. Solo los creativos, ingeniosos y valientes podrán destacar en momentos como este, así como seguir generando así sea el mínimo de ingresos.