La pandemia del coronavirus no se detiene. Actualmente, el SARS-CoV-2 ya ha infectado a más de 2,1 millones de personas en todo el planeta y ha sido el causante de 141.000 fallecimientos.

Con el reloj corriendo, las compañías de todo el mundo se apresuran para intentar desarrollar pruebas más veloces, equipos más eficientes, medicamentos más efectivos y, como meta final, una vacuna definitiva que permita hacerle frente a la enfermedad.

En todas estas áreas, afortunadamente, se puede ver que ha habido progresos. Este viernes uno de los más notorios ha sido el anunciado por el gigante suizo de la farmacéutica, Roche.

La empresa ha dado a conocer al mundo que ha logrado perfeccionar una nueva prueba serológica para el COVID-19. Y, junto a esta noticia, también ha revelado que planea hacer que llegue al mercado para este mismo mayo.

Roche: la prueba serológica del COVID-19 está aquí

El inmunoensayo desarrollado por Roche, conocido como, Elecsys Anti-SARS-CoV-2, tendrá la capacidad de detectar los anticuerpos que crea el organismo cuando responde al ataque del coronavirus.

En pocas palabras, la prueba serológica se encargará de notar si el cuerpo ha tenido esta reacción inmune contra el SARS-CoV-2. Para hacer este análisis, todo lo que se necesitará será una muestra de sangre.

Si la prueba resulta positiva, esto implica que el organismo ya ha sufrido el COVID-19, o que por lo menos ha estado lo suficientemente expuesto al coronavirus como para comenzar a desarrollar algún tipo de inmunidad.

La ventaja de esta prueba es que permitirá distinguir los casos activos del virus y también los cesantes. En la actualidad, no se sabe cuánto tiempo permanecen en el organismo los anticuerpos del SARS-CoV-2. No obstante, se estima que estos, al igual que con otros coronavirus, deberían estar en este alrededor de un año.

Por lo que una prueba como la desarrollada por Roche podría permitir identificar a los individuos que han sufrido la enfermedad incluso cuando esta ya esté en remisión o cuando ni siquiera se hayan tenido síntomas en primer lugar. Así se podrá iniciar un nuevo paso en el control del virus al tener herramientas con las que diferenciar a la población inmune de la que aún es susceptible al virus.

¿A qué mercados llegaría esta prueba?

En estos momentos la farmacéutica ya se encuentra trabajando con la FDA (Food and Drug Administration) para llegar a acuerdos que permitan su aprobación. Específicamente, Roche busca lo que se conoce como “autorización de uso de emergencia” para que su prueba llegue al mercado lo más rápido posible.

Paralelamente, la empresa también ha anunciado que llevaría la prueba a los mercados de Europa que aceptaran la certificación de marca CE. El procesamiento de las pruebas, una vez estén disponibles, podrá realizarse con los propios sistemas de análisis que Roche ya tiene en el mercado y que, según la empresa, ya se encuentran disponibles en múltiples hospitales y centros de salud.

Poco tiempo, altas expectativas

Además de los planes de la empresa de llevar su prueba al público estadounidense y europeo en mayo, también tienen la mira puesta en el horizonte. Entre otra de sus metas, se sabe que la empresa tiene fijado el objetivo de llegar a generar decenas de millones de ejemplares de la prueba para mediados de este año. Luego, seguirán haciendo esfuerzos por aumentar incluso más su capacidad de producción.

¿Por qué la prisa por tener una prueba de anticuerpos?

Tal como lo hemos dicho anteriormente, las pruebas serológicas son capaces de detectar los anticuerpos del SARS-CoV-2 en el organismo. De este modo, en cuestión de horas se puede conocer si una persona es ya inmune al COVID-19 o si sigue en riesgo.

Ello puede ser particularmente útil también en los casos asintomáticos que podrían estar contagiando el virus sin saberlo o que pudieron haberlo hecho. Lo que, a su vez, revelaría cadenas de contagio que antes serían desconocidas.

Permite un mayor control de los grupos de alto riesgo

Otro punto importante que se relaciona con el control de los contagios tiene que ver con los grupos de alto riesgo. Un ejemplo de estos son los profesionales de la salud, que día a día se enfrentan al virus para intentar salvar tantas vidas como sea posible.

Los niveles altos de exposición podrían causar que algunos de estos desarrollen inmunidad, aunque esto no se ha comprobado. Asimismo, estos también podrían haber contraído la enfermedad y no presentar síntomas.

En cualquiera de los casos, el resultado sería que el personal podría haber desarrollado valiosos anticuerpos que los protejan de las acciones del COVID-19. Tener esta información podría ayudar a desarrollar mejores estrategias de atención a los pacientes y también a tener un mayor control sobre el contagio de la enfermedad.

Ayudaría a reactivar los sectores productivos de la sociedad

Las medidas de restricción de movimiento y prevención del COVID-19 en la mayoría de los países se han vuelto más estrictas. Sin embargo, hay algunas naciones que ya buscan medios para relajar un poco las regulaciones y tratar de volver a iniciar sus ciclos de producción.

Pero no es realmente posible hacer esto a menos que de desarrollen mejores métodos con los que regular el contagio de la enfermedad. Como podemos ver, las pruebas serológicas podrían ser parte de estos planes.

Ellas podrían darnos una idea más clara sobre el desarrollo de los procesos inmunes del cuerpo que se dan específicamente ante el COVID-19. Con estos datos, además de tener una base de conocimientos más sólida para intentar combatirlo, también se podrían generar estrategias, que incluyan a la población inmune, para tener un regreso progresivo a la normalidad.