Hasta la fecha, Estados Unidos ya ha superado notoriamente el medio millón de individuos contagiados con el coronavirus. Asimismo, tan solo en una de sus ciudades más afectadas, Nueva York, el conteo de fallecidos ha llegado por encima de las 11.000 personas.

Esta nación ya se ha posicionado claramente como la que se ha visto más afectada por el coronavirus, teniendo la mayor cantidad de casos registrados en el mundo, y también el registro más amplio de fallecimientos a causa del COVID-19.

Sin embargo, no todos los rincones de EE.UU. sufren del mismo modo el embate del coronavirus. De hecho, en la actualidad, existe una pequeña localidad conocida como Point Roberts que ni siquiera se ha visto afectada directamente por este.

¿Cómo? Debido a una particularidad geográfica que le ha permitido convertirse en una especie de “isla” a cuya entrada el tráfico está particularmente regulado. Por lo que, con las precauciones necesarias, podría ser casi imposible para el coronavirus abrirse paso hasta esta.

La curiosa (y ventajosa) ubicación de Point Roberts

Point Roberts se encuentra justamente haciendo frontera con Canadá, y el resto de esta son costas. Realmente, esta localidad solo se conecta por tierra con el territorio canadiense.

Debido a lo que, para poder llegar a ella desde los Estados Unidos es necesario realizar un viaje en un bote particular o viajar en avión hasta la única pista de aterrizaje con la que cuenta el poblado. Si se quiere llegar en auto, es necesario ingresar a Canadá para luego volver a salir.

El punto en EE.UU. que más se acerca a Point Roberts es Washington, desde este, habría que ingresar por las fronteras canadienses, rodar por 27 millas y volver a pasar una alcabala fronteriza para poder ingresar al pueblo.

El motivo de esta particular división de territorio tiene que ver con la división del paralelo 45. Este es el que marca la frontera entre una nación y la otra. Point Roberts se encuentra justamente debajo de este, por lo que legalmente es territorio estadounidense, aunque ninguna parte de su territorio se conecte directamente con este país.

El cierre de las fronteras los ha aislado aún más

Como hemos podido ver, Point Roberts naturalmente se maneja con un tráfico controlado. Para poder llegar en auto, es imperante realizar controles fronterizos, ya sea que se salga desde Estados Unidos o directamente de Canadá.

Para poder proteger a las poblaciones de ambos países, las dos naciones acordaron cerrar sus fronteras a cualquier tráfico que no fuera de primera necesidad. Por lo que, ahora solo aquellos envíos destinados a abastecer determinados sectores básicos tienen permitido cruzar la frontera.

Ello deja a Point Roberts, una comunidad ya naturalmente aislada, aún más separada del mundo. Usualmente, la ciudad puede llegar a recibir unos 2.000 visitantes desde Canadá, ya que su principal fuente de ingresos es el turismo.

Ahora, el promedio de estos ha disminuido significativamente, hasta unos 100. Además, solo se permite el acceso a aquellos que tengan algún tipo de residencia en la zona o que comprueben que tienen familia allí de la que cuidan.

Las medidas de cuarentena se cumplen a cabalidad en la localidad

Sumado a eso, el tráfico aéreo se ha suspendido en la región y la cantidad de embarcaciones que llegan a las costas de Point Robert también ha disminuido. Por su parte, los habitantes de pueblo han acogido las regulaciones planteadas por Washington y han puesto en marcha las medidas de distanciamiento social.

La falta de espacio definitivamente no es un problema

Con poco más de 1.500 habitantes, el espacio no es exactamente un problema en Point Roberts. La mayoría de sus pobladores viven en zonas aisladas unas de otras por al menos medio acre de distancia.

Por lo que, es relativamente fácil cumplir con el necesario distanciamiento social. Asimismo, la mayoría de los habitantes se han limitado a salir de sus hogares para realizar compras de primera necesidad u otras diligencias importantes.

Algunos otros han tratado de darle la vuelta al distanciamiento social y aun así poder convivir con sus amigos. Para ello, han organizado salidas especiales en las que, por ejemplo, salen a recorrer las playas de sus costas, pero por lo menos con 2 metros de distancia entre todos y con sus respectivos equipos de protección (tapabocas, guantes…).

El “lugar más seguro de Estados Unidos” también tiene sus problemas

El bloqueo de las fronteras y del transporte en general en Point Roberts ha mantenido a Point Roberts como un punto seguro en todo el mapa estadounidense. Sin embargo, a la larga, también puede volverse perjudicial.

Como ya lo mencionamos, este poblado se nutre principalmente del turismo, el cual claramente se ha visto cortado de raíz. Por lo que, si las restricciones de movimiento no se remueven para, por ejemplo, el inicio de esta temporada veraniega, los pocos negocios que existen en la localidad podrían tener que cerrar sus puertas definitivamente.