En el año 2013, un área del volcán Yellowstone comenzó a elevarse a un ritmo inusualmente alto. Durante los siguientes dos años, aumentó en más de 15 centímetros por año, la tasa de elevación más alta jamás registrada dentro de la caldera. La causa subyacente a este inusual movimiento se desconocía, hasta ahora.

Los resultados de un estudio realizado por científicos del Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés) muestran que este período inusual de deformación del suelo de Yellowstone fue el resultado de la intrusión de magma en las profundidades del área de la cuenca del géiser Norris.

Elevarse y hundirse

La deformación del suelo en Yellowstone es normal. El suelo se eleva, se hunde y se agrieta como resultado del movimiento del magma, los fluidos y los gases que yacen bajo su superficie. Normalmente se registran variaciones de pocos centímetros por año que solo pueden ser detectadas por instrumentos extremadamente sensibles.

El estudio de estas deformaciones permite a los científicos monitorear el volcán en busca de cambios que vayan más allá del movimiento normal de fondo, lo que puede sugerir que “algo” está sucediendo muy por debajo.

Los autores dejan claro que esta actividad es normal, por lo que no hay razón para preocuparse. En la imagen el géiser Steamboat.

El período de elevación registrado en Yellowstone durante los años 2013 y 2014 llegó a un abrupto final cuando un terremoto de magnitud 4,9 grados sacudió el área. En este punto, cesó el levantamiento que venía registrándose y el suelo comenzó a hundirse. Posteriormente, en el año 2016 comenzó a elevarse y continuó hasta finales de 2018. Ahora, la elevación del terreno parece haberse detenido.

Al analizar los datos del Sistema Global de Posicionamiento (GPS) conjuntamente con información satelital, los investigadores concluyeron que la inusual deformación del suelo fue resultado de una intrusión profunda de magma debajo de la cuenca del géiser Norris entre 1996 y 2001.

Esto fue seguido por el “ascenso y acumulación de volátiles” a nivel de unos pocos cientos metros debajo de la superficie. El magma que se levantó debajo de la cuenca parece haberse vuelto menos profundo entre 2014 y 2016.

Nada de qué preocuparse

En este sentido, los investigadores señalan que las erupciones frecuentes del géiser Steamboat, ubicado en las cuencas Norris, observadas desde marzo de 2018 son probablemente una manifestación superficial de este proceso en curso.

Steamboat, el géiser más alto actualmente activo en el mundo, rompió su propio récord de erupciones en 2019, produciendo 48 en el transcurso del año pasado, 16 más que el récord anterior establecido en 2018. Los investigadores dicen que el magma superficial bajo la cuenca del géiser Norris puede sugerir que existe un mayor riesgo de explosiones hidrotermales en el área.

En su estudio, los autores sugieren que la intrusión de magma hace dos décadas parece haber preparado el escenario para toda la deformación registrada.

Los científicos afirman que la inusual deformación del suelo de Yellowstone fue el resultado de la intrusión de magma en las profundidades de la cuenca del géiser Norris.

Los modelos desarrollados en el estudio sugieren que la elevación de 1996 a 2004 fue causada por una intrusión de magma a unos 14 kilómetros debajo de Norris. Los investigadores explican que cuando el magma se irrumpe en la corteza, entra en una fase de enfriamiento y cristalización del cual se liberan gases disueltos en la masa fundida. El escape de estos gases reduce la presión en el magma y hace que la superficie se “desinfle”.

Pero los gases en ascenso pueden nuevamente quedar atrapados debajo de una capa impermeable de roca, causando el tipo de elevación rápida observada en Norris desde finales del 2013 hasta el terremoto de marzo de 2014.

Parece probable que ese terremoto creó fracturas que permitieron que los gases escaparan nuevamente, lo que resultó en un hundimiento que terminó en 2015. El tercer episodio de elevación de 2016 a 2018 sugiere que los gases en aumento quedaron atrapados nuevamente, esta vez a una profundidad ligeramente más baja.

Los autores dejan claro que esta actividad es normal, por lo que no hay razón para preocuparse. Al respecto, el investigador Dan Dzurisin, coautor del estudio, comentó:

“Por primera vez, hemos podido rastrear un episodio completo de intrusión de magma, desgasificación y ascenso de gases a la superficie cercana, lo cual es algo extraordinario, no alarmante”.

Referencia: Magma Intrusion and Volatile Ascent Beneath Norris Geyser Basin, Yellowstone National Park. Journal of Geological Research-Solid Earth, 2020. https://doi.org/10.1029/2019JB018208