El deshielo de Groenlandia ha sido un punto de atención no solo para los activistas climáticos y científicos que monitorean el calentamiento global y sus efectos, sino también para los interesados en explotar su suelo, el cual promete una gran cantidad de recursos valiosos para la economía.

Y los informes recientes no son nada alentadores. Un equipo de investigadores publicó un documento en la revista revisada por pares por la por la Unión Europea de Geociencias, The Cryosphere, que revela que la isla experimentó un deshielo que casi bate récord el año pasado.

Deshielo y elevación del nivel de los océanos

Hasta el final del siglo XX, Groenlandia por sí sola contenía suficiente agua congelada como para elevar el nivel de los océanos del mundo en un total de siete metros. Sin embargo, en 2019 experimentó una dramática pérdida neta de 600 mil millones de toneladas, lo cual tuvo como consecuencia una elevación global oceánica de 1.5 milímetros.

Esta agua descongelada representa alrededor del 40 por ciento del aumento total del nivel del mar el año pasado, dejando así evidencia de la afirmación anterior. ¿Pero qué es lo que ha motivado este desequilibrio?

Groenlandia más expuesta al sol

Los científicos indican que la aceleración de la desintegración del hielo de la isla es motivada por diferentes fuerzas que no solo involucran una temperatura del aire más cálida que la promedio, sino también sistemas climáticos de alta presión inusuales derivados del calentamiento global.

Se trata de condiciones anticiclónicas que lograron bloquear la formación de las nubes sobre el sur de Groenlandia. Esto permitió que la isla estuviera más expuesta a la luz solar sin filtrar que de costumbre, lo cual hizo que se derritiera la superficie de la capa de hielo de la misma.

Pero la ausencia de nubes no solo deja a la isla sin filtros para protegerse de la luz del sol, sino que también significa que tendría menos nieve. El informe revela que 100 mil millones de toneladas por debajo del promedio registrado entre 1980 y 1999.

A su vez, la falta de nieve dejó expuesto el hielo oscuro cubierto de hollín, que cumple la función de absorber el calor en lugar de reflejarlo, como lo hace la nieve prístina.

En cuanto a la parte norte y oeste de Groenlandia, las condiciones fueron diferente a las de la región sur, pero no por ello menos nocivas. El aire cálido y húmedo que se levantó en las latitudes más bajas también hizo de las suyas, según señalaron los autores del estudio.

Sistemas de alta presión cada vez más frecuentes

En conclusión, la suma de todos los factores mencionados dio como resultado un deshielo acelerado y masivo en el transcurso de un solo año, y a su vez, la escorrentía, creando así ríos torrenciales que atraviesan el hielo hacia el mar.

El estudio atribuye casi el 70 por ciento de la escorrentía del agua de deshielo y la descarga del iceberg el año pasado a los sistemas de alta presión ya descritos, y el resto de las consecuencias a las elevadas temperaturas atmosféricas.

“Estas condiciones atmosféricas son cada vez más frecuentes en las últimas décadas”, dijo el autor principal Marco Tedesco, científico del Observatorio de la Tierra Lamont-Doherty de la Universidad de Columbia.

“Esto es muy probable debido a la ‘ondulación’ en la corriente en chorro”, dijo refiriéndose a poderosos vientos de gran altitud que se mueven de oeste a este sobre la región polar. “El cambio climático, en otras palabras, puede hacer que las condiciones atmosféricas destructivas de alta presión sean más comunes en Groenlandia”.

En total, Groenlandia ha arrojado alrededor de cuatro billones de toneladas de hielo entre 1992 y 2018, lo que a su vez ha provocado un aumento del nivel medio del mar de 11 milímetros, según otro estudio publicado en 2019.

La situación es realmente preocupante dada la rapidez con la que el hielo se desintegra, y tal como indica el coautor del nuevo documento, Xavier Fettweis, investigador asociado en el Laboratorio de Climatología de la Universidad de Lieja en Bélgica, “es probable que estemos subestimando el futuro derretimiento por un factor de dos”.

Referencia:

Unprecedented atmospheric conditions (1948–2019) drive the 2019 exceptional melting season over the Greenland ice sheet.https://www.the-cryosphere.net/14/1209/2020/