Washington Post

Actualmente el rastreo de datos telefónicos se ha convertido en la principal práctica para monitorear el comportamiento del coronavirus y su influencia en la sociedad, ahora un estudio reciente revela el impacto económico negativo en las empresas de Estados Unidos.

La firma de análisis Unacast, muestra cómo el coronavirus ha impactado económicamente a Estados Unidos, el resultado se determinó tras rastrear millones de datos telefónicos.

Análisis y respuestas a empresas tras rastreos de smartphones

Unacast rastrea de manera anónima, los datos de teléfonos de personas que establecen sus ubicaciones en sus aplicaciones.

La firma de análisis revela el impacto provocado por la pandemia de coronavirus en la economía estadounidense, mostrando que el distanciamiento social ha generado un declive dentro de los ingresos de la mayoría de las empresas minoristas.

Según los datos suministrados, las ventas minoristas cayeron un 8,7% debido a las reglas establecidas para frenar la propagación del virus.

El comportamiento de las personas está cambiando drásticamente, y el punto de datos número uno para entender lo que está sucediendo, es la movilidad”, comentó el director de Unacast, Thomas Walle a Reuters.

El estudio señala que días después del 13 de marzo, cuando el presidente Donald Trump anunció el estado de emergencia, varios establecimientos de insumos alimenticios se encontraban colapsados y los pequeños comercios también se encontraban repletos por personas que al comenzar a asimilar la situación, decidieron abastecer sus hogares antes de enfrentarse a una situación peor.

Sin embargo, un nuevo cuadro de mando de tráfico peatonal presentado por la firma muestra que estos comercios han disminuido sus ingresos y las visitas bajaron exageradamente.

El ejecutivo de Unacast también aseguró que el comportamiento debido al distanciamiento social y la permanencia en el hogar, están cambiando los patrones de movilidad de la noche a la mañana.

Debido a la situación actual, la detención de las actividades cotidianas y un cambio drástico en el estilo de vida de las personas, resulta ineludible pensar que las pequeñas y medianas empresas no resulten afectadas.

Si bien Estados Unidos fue uno de los últimos países en declarar estado de emergencia, el impacto se representa drásticamente debido a la maquinaria que opera en los diferentes estados así como su densidad de población. Aunque el panorama se repite en muchos países del mundo, habrá que ver cómo se reactivará toda la maquinaria para reparar el impacto económico generado después de este “enfriamiento mundial”.