El área metropolitana de Nueva York es la más afectada por el COVID-19 en todo Estados Unidos, lo cual ha llamado la atención del mundo entero. Hasta el día de hoy se han confirmado 202,208 casos y más de 11 mil muertes a causa del coronavirus, aún cuando hace algunas semanas se inició el distanciamiento social.

Particularmente, Nueva York es la ciudad más poblada de los Estados Unidos y también una de las más pobladas de todo el mundo, además de ser un ícono de los negocios, el turismo y por consiguiente, receptora de una gran cantidad de viajeros.

Sin embargo, las razones que la han llevado a ser la más golpeada por el nuevo coronavirus van mucho más allá de estos simples factores. ¿Qué es lo que ha impulsado la propagación del patógeno a lo largo de sus cinco distritos y, sobre todo, qué ha causado la gran cantidad de muertes registradas dentro de los mismos?

Introducciones iniciales numerosas

Los estudios del genoma del coronavirus han demostrado que docenas de personas, incluso 100, lo trasladaron a Nueva York principalmente desde Europa, donde entonces Italia era el país más afectado, mientras que muchos otros no habían tomado medidas estrictas de distanciamiento social.

Para entender la magnitud del aporte que tuvo esta situación, podemos comparar estos datos con los de California, que tuvo alrededor de ocho introducciones iniciales, que provenían desde Asia, el primer continente infectado pero donde desde finales de enero se empezaron a aplicar restricciones.

Cada una de estas introducciones crea su propia “cadena de transmisión”, que permitió que el coronavirus llegara a otros varios individuos que también crearon nuevas cadenas de transmisión posteriormente.

El suprepropagador del coronavirus en Nueva York

Otro factor influyente en la alta tasa de contagios en Nueva York es que tuvo un superpropagador, un individuo que por cualquiera motivo, ya fuera inmunológico, social o biológico, es capaz de infectar con un determinado patógeno a muchas más personas de los esperado.

Era un hombre en New Rochelle que logró transmitir el virus a más de 100 personas, según indicó George Rutherford, profesor de epidemiología y bioestadística en la Universidad de California, San Francisco (UCSF). “Nueva York tuvo múltiples, múltiples, múltiples introducciones de Europa y también tuvo la desgracia de tener un superpropagador al principio”.

El colapso hospitalario aumenta las tasas de mortalidad

Fue así como una enorme cantidad de personas infectadas inicialmente terminó infectando a muchas otras, agravando el problema, dando como resultado un colapso en el sistema hospitalario, que se hace insuficiente ante la gran cantidad de enfermos en un mismo momento.

De hecho, un estudio realizado en China reveló que las provincias con mayor cantidad de casos también tenían las más altas tasas de mortalidad por COVID-19. “A medida que los sistemas hospitalarios se ven abrumados, la tasa de mortalidad aumenta proporcionalmente”, afirmó Rutherford a Live Science.

Distanciamiento social tardío

Estatua De La Libertad, Nueva York, Ny
Tardar demasiado en implementar medidas de distanciamiento social en Nueva York influyó en la alta tasa de contagios y muertes por COVID-19.

En promedio, el contagio, aparición de los primeros síntomas y la muerte de una persona por COVID-19 toma aproximadamente tres semanas. Partiendo de ello, los epidemiólogos estiman queel primer caso en el Área de la Bahía habría ocurrido solo dos semanas antes de que se recomendara a la población quedarse en casa.

Ciudades como Los Ángeles y Nueva York implementaron estas estrictas medidas de distanciamiento social cuatro semanas después de las primeras introducciones estimadas del virus en cada una.

Si tomamos en cuenta que el número de reproducción básico, o R0 (R-nada) del SARS-CoV-2 está entre 2 y 3, y que muchas personas son infecciosas antes de presentar algún síntoma, e incluso sin presentar ninguno en absoluto, con todo el mundo rondando por las calles durante cuatro semanas, podemos entender la propagación masiva que tuvo el coronavirus en la región.

El ex jefe de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), el Dr. Thomas R. Frieden, reconoció este error en el New York Times, donde indicó que de haber aplicado las medidas de distanciamiento social una o dos semanas antes, el número de muertos en Nueva York podría haber sido 50 por ciento a 80 por ciento más bajo.

“La gripe estaba bajando, y luego viste este nuevo pico siniestro. Y era COVID. Y se estaba extendiendo ampliamente en la ciudad de Nueva York antes de que alguien lo supiera. Tienes que moverte muy rápido. Horas y días. No semanas. Una vez que se vuelve loco, no hay forma de detenerlo”.

El tipo de densidad poblacional

Nueva York no solo ha sido gravemente afectada por el COVID-19 por ser la ciudad más poblada, sino por la densidad particular de sus condados y distritos. Rutherford examinó los datos provenientes de estos y no encontró una tendencia hacia más casos y muertes a medida que aumentaba la densidad, lo cual es bastante curioso.

Por su parte, Richard Florida, profesor de Análisis Económico y Política de la Universidad de Toronto explicó en un artículo publicado en su sitio de noticias, CityLab, que esta aparente anomalía se debe al tipo de densidad.

“Existe una gran diferencia entre los lugares ricos y densos, donde las personas pueden refugiarse en el lugar, trabajar de forma remota y recibir todos sus alimentos y otras necesidades, y los lugares densos y pobres, que empujan a las personas a las calles, a las tiendas y en un tránsito lleno de gente”, escribió en CityLab. “El COVID-19 está golpeando más fuerte no en Manhattan súper densa sino en los distritos exteriores menos densos, como el Bronx, Queens e incluso Staten Island, mucho menos denso”. ”

Disparidades raciales

Aunque suene increíble en nuestros tiempos, tal parece que ciertas disparidades raciales en cuanto a la atención médica reportadas desde hace tiempo en EE.UU. pueden estar detrás de la alta tasa de mortalidad que ha generado el coronavirus en Nueva York.

No todos los gobiernos estatales y locales han informado datos raciales referentes a las infecciones y muertes por COVID-19, pero The Washington Post publicó un análisis en el que revela que los condados en los que residen más personas de piel negra o afroamericanos tienen tres veces la tasa de infecciones y casi seis veces la tasa de mortalidad por la nueva enfermedad de los condados en los que la mayoría son blancos.

Por si aún hay escepticismo al respecto, incluso las áreas mayoritariamente habitadas por blancos presentan un número desproporcionado de muertes de negros por COVID-19.
Cerca del 22 por ciento de los residentes de la ciudad de Nueva York son negros, y 28 por ciento de las muertes registradas en su jurisdicción han ocurrido en esa población, según los datos revelados por el departamento de salud del estado.

“Es evidencia de siglos de segregación y discriminación que han colocado desproporcionadamente a personas de color en comunidades sin acceso a la atención médica, con condiciones de vida degradadas y abarrotadas y la falta de oportunidades básicas para la salud y el bienestar”, Grace Noppert, epidemióloga del Universidad de Carolina Chapel Hill, escribió en un artículo publicado en The Conversation.

Limitaciones en el diagnóstico de COVID-19

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha hecho especial énfasis en que se lleven a cabo todas las pruebas diagnósticas necesarias para detectar y aislar los casos positivos antes de que propaguen más la enfermedad.

Pero para Rutherford existe la posibilidad de que, con tantas personas contagiadas solo en la ciudad de Nueva York, las pruebas se estén limitando a las personas que experimenten los síntomas más evidentes.

La evidencia de ello está en una nota enviada por el departamento de salud de la ciudad de Nueva York el 20 de marzo, en la que aconsejaron al personal de salud realizar las pruebas de COVID-19 solo en personas que podrían requerir hospitalización.

“Las personas con enfermedades similares a COVID que no requieren hospitalización deben recibir instrucciones de quedarse en casa. Es más seguro para los pacientes y los trabajadores de la salud y las pruebas no cambian actualmente el manejo clínico o las recomendaciones sobre quedarse en casa”.

Lamentablemente, las cifras mortíferas por los contagios dentro de la ciudad siguen elevándose, según los informes más recientes.

Referencia:

Why are so many people dying of COVID-19 in New York City? https://www.livescience.com/why-covid19-coronavirus-deaths-high-new-york.html