A esta altura del partido, ya muchos tendrán claro cuán contagioso es el SARS-CoV-2, el coronavirus que causa el COVID-19 y que no deja de generar preocupación desde el año pasado.

El problema se ha expandido a un nivel en el que el personal de salud de los hospitales de países fuertemente afectados como Italia se hizo insuficiente para atender la amplia demanda de atención médica.

Asimismo, muchos médicos y enfermeras se contagiaron con el coronavirus en ejercicio de sus labores, atendiendo a los enfermos, lo cual también costó la vida de muchos de ellos, por lo que se ha hecho especial énfasis en garantizar el suministro de equipos de protección personal eficaces al personal que opera en los hospitales.

Sin embargo, estos no han sido los únicos afectados. Recientemente los científicos de Tailandia publicaron un informe en Journal of Forensic and Legal Medicine en el que describen el primer caso de alguien que murió por COVID-19 tras haberse contagiado en contacto con un cadáver.

Contacto con cadáveres con COVID-19

Los investigadores se refieren a este como “el primer informe sobre la infección y muerte por COVID-19 entre el personal médico en una unidad de medicina forense”, el cual fue reportado primero a través de una carta escrita por Won Sriwijitalai del Centro Médico RVT en Bangkok, Tailandia, y Viroj Wiwanitkit de la Universidad Médica de Hainan en Haikou, China.

Según informan en su documento, aún no se sabe cuánto tiempo sobrevive el coronavirus en el cuerpo humano después de la muerte. Y es que Tailandia en particular no tiene como rutina inspeccionar los cuerpos de pacientes con COVID-19 fallecidos, ni mucho menos se sabe el número exacto de cadáverse con capacidad de contagiar a los trabajadores forenses.

“En la actualidad, no hay datos sobre el número exacto de cadáveres contaminados con COVID-19, ya que no es una práctica habitual examinar el COVID-19 en cadáveres en Tailandia”, escribieron los autores.

De igual forma, los investigadores explican que hay muy poca probabilidad de que las personas que trabajan en el área forense tengan contacto con personas vivas con COVID-19, mientras que es más probable que tengan contacto con muestras biológicas y cadáveres infectados, como en el caso en cuestión.

“Hay pocas posibilidades de que los profesionales de medicina forense entren en contacto con pacientes infectados, pero pueden tener contacto con muestras biológicas y cadáveres”, dijeron.

Un tipo de contagio muy poco común

La Organización Mundial de la Salud ha señalado que la transmisión de patógenos provenientes de cuerpos muertos es arar, ya que “la mayoría de los agentes no sobreviven mucho tiempo en el cuerpo humano después de la muerte”.

Sin embargo, Public Health de Reino Unido ha informado al personal que trabaja con los cadáveres de pacientes con COVID-19 que existe un riesgo asociado a los fluidos y tejidos corporales.

“Aquellos que manejan los cuerpos deben ser conscientes de que es probable que exista un riesgo continuo de infección por los fluidos corporales y los tejidos en los casos en que se identifica la infección por coronavirus (SARS-CoV2)”, dijo el 31 de marzo el principal órgano consultivo de atención médica del Reino Unido.

Asimismo, los autores del nuevo estudio indicaron que los trabajadores forenses “tienen que usar dispositivos de protección que incluyen un traje de protección, guantes, gafas, gorra y máscara” y seguir los mismos protocolos de desinfección que los trabajadores de atención médica de primera línea.

Referencia:

COVID-19 in forensic medicine unit personnel: Observation from Thailand. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1752928X20300718