El nuevo coronavirus SARS-CoV-2 identificado en China en diciembre de 2019 ha causado grandes daños a la salud pública y la economía en todo el mundo, con más de 2.000.000 de casos infectados y más de 120.000 muertes hasta la fecha.

Investigaciones anteriores han sugerido una participación de las condiciones meteorológicas en la propagación de enfermedades virales, como la gripe. Sin embargo, en cuanto al reciente coronavirus, pocos estudios han analizado sistemáticamente el papel de las condiciones climáticas en la transmisión epidémica del virus.

Variables meteorológicas

En este sentido, investigadores del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) y la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) examinaron la relación de las variables meteorológicas, incluyendo temperatura del aire, humedad relativa, velocidad del viento y niveles de contaminación con la incidencia y propagación del brote coronaviral.

La predicción de los mecanismos de transmisión es de importancia primordial para el momento de la aplicación de las medidas de prevención y control de la enfermedad.

Para ello, el equipo de investigación realizó una comparación del número de nuevos contagios diarios con la temperatura promedio durante 14 días en diferentes regiones de la nación ibérica.

Los resultados de esta comparación, que son cónsonos a lo observado en otros estudios internacionales, revelaron una correlación negativa entre la incidencia del número de contagios y la temperatura; es decir, mayores temperaturas se relacionaron con una menor incidencia de la tasa de contagio.

Predicción de los mecanismos de transmisión

Esta es una observación relevante dado que con la llegada de la temporada primaveral en el hemisferio norte, se esperan aumentos progresivos de las temperaturas promedio en las próximas semanas y meses, lo que podría ser un aliado importante en los esfuerzos por controlar la propagación coronaviral.

Además de la temperatura, los investigadores evaluaron el impacto de la humedad del aire en la propagación del virus, y de modo similar a la temperatura, la alta humedad se relacionó con una menor tasa de transmisión del virus.

El estudio reveló una correlación negativa entre la temperatura y la incidencia del número de contagios del coronavirus.

Al considerar otros factores ambientales, como la contaminación ambiental, los investigadores encontraron que las altas concentraciones de material particulado en el ambiente se vincularon con una tendencia de agravamiento significativo de la enfermedad.

Dado el alto riesgo potencial de COVID-19, la predicción de los mecanismos de transmisión es de importancia primordial para el momento de la aplicación de las medidas de prevención y control de la enfermedad, así como para la asignación de recursos médicos.

A este respecto, el objetivo del presente estudio fue explorar el papel de los factores ambientales en la incidencia y propagación del coronavirus con el fin de desarrollar un sistema de vigilancia epidemiológica basado en la alerta temprana y en la monitorización de factores ambientales.

Referencia: Primeros indicios de correlación entre variables meteorológicas y propagación del coronavirus y la COVID-19 en España. Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), 2020. https://bit.ly/2Vax50a