En respuesta a la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19), gobiernos han impuesto medidas de contención que limitan las libertades personales y promueven el distanciamiento social, y si bien estas medidas son convenientes desde la perspectiva sanitaria, causan profundos estragos económicos y sociales.

Uno de los mayores problemas en la lucha contra la pandemia del coronavirus es que se desconocen las cifras reales de infectados, principalmente debido a la escasez de pruebas diagnósticas.

Respuesta inmune

A medida que las medidas de contención de la pandemia deterioran la economía global, la carrera para desarrollar y aprobar una prueba que pueda evaluar la inmunidad al SARS-CoV-2, se ha intensificado.

En este sentido, un equipo de investigadores de la Universidad de Stanford desarrolló una prueba para detectar anticuerpos contra el coronavirus SARS-CoV-2 en muestras de sangre.

Estas pruebas podrían ayudar a responder preguntas que no pueden abordarse con la prueba de diagnóstico actual.

A diferencia de las pruebas de diagnóstico actuales para COVID-19, que detectan material genético del virus en las secreciones respiratorias, esta prueba identifica anticuerpos contra el virus en el plasma –el líquido en la sangre– para proporcionar información sobre la respuesta inmune de una persona a la infección.

La prueba detecta dos tipos diferentes de anticuerpos: los anticuerpos IgM, que se producen temprano en una respuesta inmune y cuyos niveles generalmente disminuyen rápidamente, y los anticuerpos IgG, cuyos niveles aumentan más lentamente después de la infección, pero generalmente persisten por más tiempo.

Rol protagónico

Los resultados de las pruebas han sido validados utilizando muestras de pacientes que dieron positivo para el SARS-CoV-2 en pruebas PCR, que detectan material genético viral, así como en muestras de plasma que se sabe que son negativas porque fueron recolectadas hace más de dos años.

Estas pruebas podrían ayudar a responder preguntas que no pueden abordarse con la prueba de diagnóstico actual, que utiliza métodos de reacción en cadena de la polimerasa para detectar material genético viral.

Un equipo de investigadores desarrolló una prueba para detectar anticuerpos contra el coronavirus SARS-CoV-2 en muestras de sangre.

Por ejemplo, se cree que el nuevo coronavirus causa infecciones leves o asintomáticas en muchas personas. Medir los niveles de anticuerpos en aquellos que no han estado gravemente enfermos ayudará a determinar qué tan comunes son las infecciones leves en la población general.

La prueba también se puede usar para ayudar a mostrar si, y por cuánto tiempo, alguien con anticuerpos está protegido contra la reinfección. Comprender la respuesta inmune al virus también podría ayudar a establecer el momento seguro para que las personas vuelvan a la actividad normal.

Por otro lado, los resultados de un reciente estudio sugieren que el plasma convaleciente, recolectado de la sangre de las personas que se recuperan de la enfermedad y que contiene anticuerpos anti-SARS-CoV-2, podría ayudar a tratar a las personas con COVID-19 agudo.

Si estos resultados se confirman en estudios más amplios, las pruebas serológicas tendrán un rol protagónico para identificar a las personas con anticuerpos que podrían donar sangre para tratar a los pacientes graves.

Referencias:

Test for antibodies against novel coronavirus developed at Stanford Medicine. Stanford Medicine News Center, 2020. https://stan.md/2XuuWh8

Convalescent Plasma to Treat COVID-19 – Possibilities and Challenges. JAMA Network, 2020. https://doi.org/10.1001/jama.2020.4940