El avance de la propagación global del coronavirus pone en evidencia la necesidad de contar con pruebas que sean más rápidas y accesibles que la actual.

Debido a la limitada disponibilidad de estas pruebas, muchos pacientes con síntomas sugerentes no saben si tienen el virus. Incluso cuando los pacientes se hacen la prueba, los laboratorios abrumados pueden tardar varios días en obtener los resultados.

Una prueba rápida

En atención a esta urgencia, el doctor Brett Etchebarne, médico de emergencia y profesor en el Colegio de Medicina Osteopática de la Universidad Estatal de Michigan, realizó una adaptación a una prueba de diagnóstico in vitro que ofrece resultados en cuestión de minutos.

El objetivo del doctor Etchebarne era crear una prueba para COVID-19 que pudiera ser realizada por los médicos de la sala de emergencias en muchos pacientes y en poco tiempo, valiéndose del equipo que todos los hospitales tienen.

La nueva prueba puede hacerse con un simple hisopo bucal, lo que haría que el proceso de recolección de muestras fuera más rápido y menos incómodo.

De esta manera, los médicos no tendrían que esperar una respuesta sobre si un paciente tiene COVID-19. Esto les permitiría proporcionar el tratamiento adecuado y las pautas de auto-aislamiento apropiadas antes de que el paciente salga del hospital.

La prueba desarrollada puede ofrecer resultados en 5 a 7 minutos con la notables posibilidad de realizar un mayor número de pruebas a la vez.

Amplificando una región genética

Si bien existen otras pruebas rápidas aprobadas por la FDA, están limitadas por la cantidad de pruebas que se pueden realizar a la vez, y las que permiten hasta cuatro pruebas a la vez, requieren de máquinas y equipos especializados que tienen un suministro limitado.

Previamente, el doctor Etchebarne había desarrollado un panel respiratorio rápido para detectar varias enfermedades comunes como la neumonía y la gripe.

El avance de la propagación global del coronavirus pone en evidencia la necesidad de contar con pruebas que sean más rápidas y accesibles que la actual.

Así que cuando los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) publicaron la información genética sobre el SARS-CoV-2, el virus que causa el COVID-19, fue un proceso relativamente rápido para adaptar su método de prueba. Como comentó el doctor Etchebarne:

“Utilicé lo que el CDC me proporcionó e inventé mis propios juegos de cebadores, que son fragmentos del ADN o ARN objetivo que se pueden utilizar para amplificar una región de ese elemento genético. A partir de ahí, determinar el resultado de la prueba es simple. O está ahí, o no está ahí”.

Además, la nueva prueba no requerirá un hisopo nasal invasivo, sino que puede hacerse con un simple hisopo bucal, lo que haría el proceso de recolección de muestras más rápido y menos incómodo.

El siguiente paso es validar la prueba en un laboratorio certificado, un proceso que está actualmente en marcha. Luego, la prueba debe ser presentada a la FDA para su aprobación, y aunque restan muchos aros regulatorios por los que pasar, la aprobación de su uso en entornos clínicos podría ocurrir en cuestión de semanas.

Referencia: Potential covid-19 test delivers results in less than 10 minutes. Michigan State University MSU Today, 2020. https://bit.ly/2V3FMJj