Las alergias siempre han estado con nosotros. En mayor o menor medida, estas pueden condicionar la cantidad de cuidados que debe tener un individuo en su día a día para mantenerse saludable.

Algunas alergias son leves y solo se presentan en algunas estaciones, como, por ejemplo, aquellas asociadas al polen o compuestos similares. Otras, por otra parte, pueden llegar a ser graves y a amenazar hasta la vida de la persona si no son reguladas, como las alergias a ciertas medicinas y alimentos.

Gracias a la nueva investigación realizada por el doctor Tasuku Ogita y su equipo del Instituto de Ciencias Biomédicas en la Universidad de Shinshu (Japón), ha sido posible detectar un compuesto que podría ayudar naturalmente a que, al menos las alergias a la comida, no se presenten con tanta fuerza en el organismo.

El té verde, las alergias y la flora intestinal

El descubrimiento que ha realizado el equipo de investigadores tiene que ver con las propiedades que tiene uno de los compuestos de té verde. Asimismo, han relacionado estas con la buena salud del intestino y cómo este, a su vez, influye en las respuestas inmunológicas del organismo.

Como consecuencia, las reacciones alérgicas, al ser respuestas inmunes, se ven modificadas debido al consumo del té verde. El compuesto responsable de toda esta acción en cadena se conoce como catequina. Esta puede encontrarse en concentraciones de entre 20% y 40% en el producto seco del té verde.

Un intestino sano implica un sistema inmunológico fuerte

La ingesta de la catequina ha demostrado ser un disparador de la producción de una bacteria que se aloja en la flora intestinal y cuya denominación es: Flavonifractor plautii (FP). Asimismo, a dicha bacteria se la ha asociado como una señal fehaciente de la buena salud del intestino. Y, ahora, también se ve que anuncia un sistema inmunológico más fuerte y mejor equipado.

Las pruebas de laboratorio realizadas en ratones demostraron que la FP era extremadamente eficiente al evitar la respuesta inmune Th2. Esta es que normalmente se asocia a las reacciones alérgicas disparadas por la comida.

Tasuku Ogita.

Un detalle que respalda la posible efectividad de la FP como un antialérgico natural se encuentra en el hecho de que pertenece a la familia de bacterias Clostridia. Varias veces se ha probado que las bacterias de esta familia cuentan con propiedades desinflamatorias, un detalle que las hace altamente útiles al enfrentar procesos alérgicos. Asimismo, otras cepas han probado ser útiles en tareas como reducir la presión arterial y colaborar en la regulación del peso.

Como sabemos, el té verde muchas veces ha sido recomendado también para las personas que desean perder el peso extra. La presencia de una cepa de la familia Clostridia (la FP, en este caso) podría tener algo que ver con esta creencia de que estas bebidas pueden ser de ayuda para lograr ese tipo de metas. Por lo que puede verse que, el ingerir té verde, por varios motivos, podría ayudar a hacer a nuestro organismo más saludable.

¿Podría el FP convertirse en un nuevo antialérgico?

En efecto, esta reciente investigación ha demostrado que este al menos cumple inicialmente con los requisitos para convertirse en un nuevo componente de medicamentos antialérgicos.

Sin embargo, este se trata de uno de los primeros experimentos realizados. Por lo que, sería necesario llevar a cabo más para conocer en detalle los efectos del FP. En caso de que se determine que verdaderamente es seguro para el organismo consumirlo como un medicamento sin efectos secundarios graves, podríamos comenzar a verlo formar parte de las fórmulas de los antialérgicos.

Referencia:

Oral Administration of Flavonifractor plautii Strongly Suppresses Th2 Immune Responses in Mice: https://doi.org/10.3389/fimmu.2020.00379