El lupus es una enfermedad autoinmune, lo que quiere decir que las células que normalmente defienden al cuerpo de enfermedades atacan los tejidos del cuerpo huésped causándole daño.

En el lupus en particular, este daño suele enfocarse en los riñones, lo cual puede desencandenar insuficiencia renal con un requisito de diálisis o trasplante. Por ende, la prevención de este daño, o el desarrollo de un tratamiento para ello sigue siendo una prioridad para la medicina de hoy en día.

Pero han surgido buenas noticias en torno a este tema. Un equipo de investigadores de la Universidad de Yale publicó un artículo en la revista Science Translational Medicine en el que informan que un medicamento utilizado comúnmenete como terapia contra el cáncer ha demostrado un gran potencial en la tarea de revertir el daño renal causado por el lupus eritematoso sistémico.

Daño renal potencialmente mortal

Como indica Joe Craft, profesor de medicina (reumatología) y profesor de inmunobiología Paul B. Beeson, el lupus puede causar daño a los riñones en aproximadamente la mitad de los pacientes diagnosticados.

Este daño puede causar una condición conocida como nefritis lúpica, en la que las propias células T del paciente se infiltran en el tejido renal y reducen el suministro de oxígeno. El resultado es un daño grave a los tejidos, y como mencionamos al principio, una enfermedad renal potencialmente mortal.

Bloquear el factor inducible por hipoxia-1 (HIF-1)

Buscando una solución para este grave problema, los investigadores indagaron en los efectos de las células T invasivas tienen sobre la nefritis lúpica, descubrieron que estas expresan un factor llamado factor inducible por hipoxia-1 (HIF-1), el cual depende de los niveles de oxígeno en el riñón.

Cuando el factor HIF-1 se activa, las células T reciben una especie de orden que las lleva a atacar los tejidos, lo cual a su vez ocasiona una reducción mayor de los niveles de oxígeno en los mismos e intensificando el daño renal.

Partiendo de ello, los investigadores plantearon la posibilidad de que bloquear este factor podría ayudar a prevenir el agotamiento de oxígeno en los riñones, y su posterior daño.

Para probar su teoría, utilizaron un medicamento utilizado en ensayos clínicos como tratamiento para el cáncer en humanos. Sin embargo, en esta oportunidad se usó un modelo de ratón con lupus, el cual recibió dicha droga a fin de determinar si era efectio para inhibir el HIF-1.

Y en efecto, el medicamento logró ralentizar la infiltración de las células T en el tejido de los riñones de los ratones enfermos, logrando así revertir el daño sobre los mismos a través de dicho mecanismo.

Se trata de un hallazgo muy importante, considerando que cerca de la mitad de los pacientes con lupus empeoran al punto de necesitar diálisis. De avanzar con esta terapia, muchas vidas podrían salvarse.

Referencia:

Kidney tissue hypoxia dictates T cell–mediated injury in murine lupus nephritis. https://stm.sciencemag.org/content/12/538/eaay1620